Ataques ocurren mientras se estancan negociaciones y crece el riesgo de una nueva escalada en el Golfo.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que fuerzas estadounidenses efectuaron este lunes ataques en el sur de Irán contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones que, según la entidad, intentaban colocar minas en la zona, en lo que describió como acciones de “legítima defensa” para proteger a tropas desplegadas. Timothy Hawkins, portavoz del CENTCOM, dijo que las medidas buscaban defender a las fuerzas frente a amenazas iraníes y que las operaciones se realizaron mientras se mantiene un alto el fuego, autorizado previamente por el presidente Donald Trump para responder a provocaciones en torno al estrecho de Ormuz.
Los ataques complican un escenario diplomático ya tensionado: las negociaciones entre Washington, Teherán e Israel están estancadas y persisten desacuerdos sobre el programa nuclear, el destino de las reservas de uranio enriquecido y la reapertura del estrecho de Ormuz, cuyo tránsito Irán restringe desde febrero. Al mismo tiempo, la escalada entre Israel y Hezbolá aumenta el riesgo regional; el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que no existe un acuerdo inminente y evitó confirmar avances públicos en el dossier nuclear, mientras que filtraciones sobre un posible pacto generan críticas y dudas sobre sus términos.
El próximo hito observable serán las reuniones en Doha, adonde llegó una delegación iraní encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el canciller Abbas Araghchi; de ellas dependerá si Teherán aclara su posición sobre las reservas de uranio y el control del estrecho, y si Washington considera suficiente cualquier avance para relajar sanciones. Mientras tanto, la Casa Blanca mantiene la expectativa de cerrar un acuerdo en días, pero la negativa iraní a anunciar avances públicos y la persistente tensión en el Líbano y el Golfo mantienen abierta la posibilidad de nuevos incidentes.