Actualizaciones de NOAA y la OMM señalan un desarrollo más rápido y mayores probabilidades de un El Niño históricamente intenso que podría intensificar olas de calor, sequías e inundaciones a partir de este año
01Los centros de predicción climática elevaron las alarmas: El Niño está emergiendo más rápido de lo previsto y hay una probabilidad importante de que alcance intensidad fuerte o muy fuerte. El Centro de Predicción Climática de la NOAA estimó una probabilidad de 2 de cada 3 de que la intensidad máxima sea fuerte o muy fuerte, y elevó a 96% la probabilidad de que el evento persista hasta el invierno del hemisferio norte.
02El inicio esperado para el evento está en la mitad del año y se explica por un vasto reservorio de agua cálida en las profundidades del Pacífico ecuatorial central y oriental que está avanzando hacia la superficie. Esa agua caliente, al ascender, suele desencadenar los cambios atmosféricos característicos de El Niño; la OMM y especialistas advierten que las temperaturas de la superficie marina están subiendo con rapidez, aumentando la confianza en la formación y posterior intensificación.
03Aumentaron también las probabilidades de un “Súper El Niño” (evento muy fuerte): el CPC situó la posibilidad aproximada entre noviembre y enero en cerca de 1 de cada 3, y varios modelos numéricos tradicionales muestran la posibilidad de que, de materializarse, este episodio sea incluso el más intenso registrado. Históricamente, los Súper El Niños más notables incluyen los periodos 2015–2016, 1997–1998, 1982–1983 y 1972–1973.
04Impacto sobre las temperaturas globales: los especialistas coinciden en que El Niño ‘carga los dados’ hacia años más cálidos a escala planetaria. La combinación del calor liberado por el Pacífico y la tendencia al calentamiento por emisiones humanas aumenta la probabilidad de que 2026 o 2027 estén entre los años más cálidos registrados, e incluso que se marquen récords de temperatura global.
05Efectos regionales esperados: los El Niños fuertes suelen suprimir la actividad ciclónica en el Atlántico (menos tormentas y huracanes) pero aumentar la actividad en el Pacífico central y oriental (mayores amenazas para Hawái y partes del suroeste de EE. UU.). En Estados Unidos se prevé un verano con olas de calor más intensas y un invierno del norte y oeste más cálido de lo habitual, mientras que la franja sur puede recibir más precipitaciones. A escala mundial, pueden intensificarse sequías y olas de calor en regiones como el Caribe, el sudeste asiático, India y el sureste africano, mientras aumentan las lluvias e inundaciones en otras áreas; además, un fuerte El Niño podría agravar la sequía y degradación del Amazonas.
06Expertos y citas clave: meteorólogos y científicos advierten sobre eventos climatológicos extremos si el calor del Pacífico se libera masivamente. Jeff Berardelli (AP) afirmó: “Creo que vamos a ver eventos meteorológicos que nunca antes hemos visto en la historia moderna”. Daniel Swain y otros climatólogos señalan que las pulsaciones de agua cálida subsuperficial son de las mayores registradas, lo que refuerza el potencial de un evento notable.
07Incertidumbres y matices: aunque la formación de El Niño tiene ahora alta probabilidad, persiste una incertidumbre significativa respecto de la intensidad máxima. La llamada barrera de previsibilidad primaveral reduce la precisión de los modelos en esta estación, por lo que no es seguro que el evento alcance categoría “súper”. Michael Mann recordó que El Niño tiende a aumentar temporalmente las temperaturas (y luego oscila hacia La Niña), pero alertó sobre el problema más grave: la tendencia de fondo al calentamiento por los combustibles fósiles.
08Implicaciones para la gestión y la preparación: un El Niño fuerte o súper aumenta los riesgos sobre suministros hídricos, incendio forestal, agricultura y gestión de emergencias por inundaciones o sequías. Autoridades y sectores vulnerables (agricultura, recursos hídricos, defensa civil) deberán vigilar las actualizaciones de la NOAA y la OMM y preparar planes de contingencia ante olas de calor, períodos secos prolongados o episodios intensos de lluvia.
09Resumen y calendario: los pronósticos indican que El Niño podría superar pronto el umbral de 0,5 °C sobre la anomalía media y reforzarse durante el verano y el otoño, con alta probabilidad de persistir hasta el invierno. La vigilancia continua de las actualizaciones del CPC/NOAA y de la OMM será clave en los próximos meses para afinar impactos regionales y la intensidad final del evento.