El principal acusado exhibió un video de la autopsia, desatando una crisis familiar y retrasando declaraciones clave del proceso.
En la décima audiencia del nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, celebrada en San Isidro, el intensivista Mario Schiter declaró que el ídolo "tenía líquido en el pericardio, en la pleura, en el abdomen" y que con un diurético "en aproximadamente 48 horas tendría que haber estado francamente mejor"; Schiter, que atendió a Maradona años atrás y actuó como veedor en la autopsia de 2020, sostuvo que la acumulación de líquido se produce en días y no en horas, y describió el cuadro como una insuficiencia congestiva que suele responder a descarga de volumen en terapia intensiva.
La audiencia se suspendió tras un incidente provocado por el neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado, quien reprodujo sin aviso un video de la autopsia; al proyectarse las imágenes Gianinna Maradona se levantó entre insultos —"¡Sos un hijo de puta!"— y salió en evidente crisis, acompañada por su abogado Fernando Burlando, que pidió la suspensión hasta que la hija se repusiera. Los jueces aceptaron la petición y postergaron la sesión al martes, después de que Luque retomara su derecho a declarar y de que se produjeran cuestionamientos por la falta de aviso previo a los familiares.
El testimonio de Schiter se sumó al de otros peritos que describieron edemas generalizados en el cuerpo del exfutbolista; mientras tanto, Leopoldo Luque y seis profesionales más afrontan cargos por homicidio con dolo eventual, delito que puede implicar hasta 25 años de prisión, y una octava persona será juzgada en un proceso separado. El tribunal reanudará la audiencia el martes, cuando están previstos nuevos testimonios y se definirán más pasos procesales del segundo juicio, que fue habilitado tras la nulidad del primero.