Un ejemplar hembra apareció muerto con perdigones; el hallazgo abre una investigación penal y reaviva el debate sobre fiscalización.
Un puma hembra fue hallado muerto en la ribera del río Maipo, en San José de Maipo, con múltiples impactos de bala que le provocaron una hemorragia masiva, según la necropsia. El cadáver fue recuperado por el Refugio Animal Cascada después de que kayakistas y una guía turística alertaran del hallazgo. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) Metropolitano presentó una denuncia ante el Ministerio Público por trato de terceros. Las autoridades consideran el hecho de máxima gravedad por tratarse de una especie protegida por la Ley de Caza.
La muerte del puma no es un caso aislado en términos legales: el Puma concolor está protegido en Chile y su caza o captura puede acarrear sanciones penales y administrativas. La necropsia realizada por el refugio constató decenas de postones y una contusión pulmonar severa como causa del deceso, lo que sustenta la investigación judicial. El SAG exige sanciones y recuerda el deber ciudadano de denunciar, mientras organizaciones de conservación piden mayor fiscalización en zonas rurales.
Refugio Animal Cascada recuperó el cuerpo del ejemplar tras recibir el aviso de kayakistas y de una guía turística que había observado el cadáver semanas antes. El equipo del centro trasladó el cuerpo al refugio y realizó una necropsia que descartó muerte natural o por accidente, por lo que informó de inmediato al SAG Metropolitano. El hallazgo ocurrió en un sector del Cajón del Maipo frecuentado por visitantes, lo que permitió que el cadáver fuera localizado y documentado.
La necropsia practicada por el refugio detectó "decenas de postones y perdigones" alojados en distintos órganos y tejidos; la causa final fue una hemorragia masiva en la cavidad torácica por contusión pulmonar severa. Kendra Ivelic, bióloga y directora del refugio, señaló que los resultados confirmaron que la puma fue baleada y advirtió que estos episodios probablemente ocurren con mayor frecuencia de la registrada. Ivelic también descartó que el ejemplar hallado fuera la madre de la cachorra rescatada en Paine, por diferencias temporales y geográficas.
“Como refugio, nuestro llamado es a tomar estos hechos con la gravedad que merecen.”— Kendra Ivelic
El SAG Metropolitano calificó el episodio como "extremadamente grave" y presentó una denuncia ante el Ministerio Público para que se investigue y sancione a los responsables. Juan Valenzuela, director regional del SAG, enfatizó que matar a un animal protegido constituye un delito y reiteró el llamado a la ciudadanía a no intervenir en avistamientos y a denunciar. La institución argumenta que estos hechos afectan los esfuerzos de conservación y el equilibrio de ecosistemas donde el puma cumple un rol clave.
“Estamos frente a un hecho extremadamente grave. Matar a un animal protegido por la legislación chilena constituye un delito y no puede ser normalizado ni tolerado.”— Juan Valenzuela
El caso reaviva críticas sobre la fiscalización en territorios rurales y la vigencia de instrumentos legales: la Ley de Caza prohíbe la captura y caza del Puma concolor y contempla sanciones penales y administrativas. Organizaciones de protección animal y el refugio pidieron sanciones más efectivas y mayor presencia de autoridades en zonas de conflicto entre fauna y actividad humana. Mientras tanto, las recomendaciones oficiales son mantener distancia y comunicar cualquier avistamiento a SAG, Carabineros o equipos municipales.
La investigación quedó en manos del Ministerio Público; el próximo hito será la formalización de la indagación y la eventual entrega de antecedentes periciales a la fiscalía. En los próximos días se espera que las autoridades confirmen la cadena de custodia del cadáver y las pruebas balísticas que puedan identificar armas o responsables.