El envío del jefe del Ejército a Teherán acelera una negociación clave sobre la tregua y el control del estrecho de Ormuz.
Asim Munir, comandante del Ejército de Pakistán, viaja a Teherán para impulsar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán sobre una propuesta de paz. El envío ocurre tras varias rondas de intercambio de mensajes alrededor de un texto de 14 puntos que ambas partes han discutido por canales pakistaníes. Islamabad ya confirmó haber recibido la respuesta iraní, mientras Teherán dice que aún sopesa las observaciones estadounidenses. La movilización diplomática se produce en medio de amenazas públicas del presidente Donald Trump y de tensiones sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz.
La mediación pakistaní puede decidir si la tregua parcial, vigente desde el 8 de abril, se convierte en un acuerdo durable o si Estados Unidos retoma operaciones militares. En juego están demandas iraníes sobre sanciones, activos bloqueados y soberanía en el estrecho de Ormuz, además de la continuidad del cerco naval impuesto por Washington. La próxima ronda de contactos en Teherán, y la respuesta final de Washington, definirán si el intercambio por canales indirectos basta para contener la escalada.
El mariscal de campo Asim Munir parte hacia Teherán con la misión formal de continuar las consultas entre autoridades iraníes y representantes de Estados Unidos que se canalizan por Islamabad. Su viaje sucede después de al menos dos misiones recientes de delegados paquistaníes, incluida la del ministro del Interior Mohsin Naqvi, y responde al rol que Islamabad asumió tras el alto el fuego del 8 de abril. Pakistán presenta la mediación como un puente indispensable para mantener abiertos los canales y evitar el desborde militar.
El Ministerio de Exteriores iraní afirma que sigue analizando una nueva versión de la propuesta estadounidense tras varias rondas de intercambio por el canal pakistaní. Esmaeil Baqaei, portavoz de Exteriores, dijo que Teherán recibió opiniones de la parte estadounidense y que las está estudiando mientras continúa el diálogo. Irán había propuesto originalmente un texto de 14 puntos y subraya que las conversaciones prosiguen pese a declaraciones públicas de rechazo estadounidense.
“"Como se anunció ayer, nuestras opiniones fueron a su vez transmitidas a la parte estadounidense. Por tanto, el proceso continúa a través de Pakistán."”— Esmaeil Baqaei
El primer ministro Shehbaz Sharif confirmó que Islamabad ya posee la respuesta iraní al último borrador presentado por Washington, aunque evitó detallar su contenido por razones de seguridad diplomática. Sharif atribuyó a Pakistán un papel clave para volver a sentar a las partes en una mesa de negociación tras más de una década de distanciamiento regional. El liderazgo civil paquistaní destacó la coordinación entre autoridades civiles y militares en la gestión del proceso.
“"El mariscal de campo me decía hace un momento que la respuesta de Irán ha sido recibida. No puedo dar más detalles"”— Shehbaz Sharif
Irán ha puesto condiciones amplias que incluyen el fin de las hostilidades en todos los frentes, el levantamiento de sanciones y el reconocimiento de su soberanía sobre zonas del estrecho de Ormuz, y organismos iraníes han comenzado a publicar mapas de jurisdicción del paso. La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) publicó un mapa que, según Teherán, exige coordinación y autorización iraní para el tránsito por áreas que considera bajo su control. Al mismo tiempo, Estados Unidos mantiene operaciones navales y ha incautado buques, un factor que Teherán usa para alegar violaciones del alto el fuego.
“"El tránsito por esta zona con el fin de atravesar el estrecho de Ormuz requiere la coordinación y la autorización de la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico."”— Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA)
La Casa Blanca, representada por el presidente Donald Trump, ha hecho públicas advertencias sobre plazos y consecuencias si Irán no ofrece respuestas que satisfagan a Washington. Trump ha urgido a Teherán a decidirse y ha vinculado la continuación de la tregua con la recepción de garantías concretas, elevando la presión sobre el proceso mediado por Pakistán. Esa beligerancia pública complica la diplomacia indirecta que se lleva a cabo en backchannels.
“"El tiempo corre"; "no quedará nada de ellos"”— Donald Trump
Las partes difieren sobre el estado del plan inicial: Washington dijo públicamente que rechazó el texto iraní de 14 puntos, pero Teherán asegura que los intercambios siguen y que ha remitido respuestas través de Pakistán. También hay versiones encontradas acerca de si las acciones navales de Estados Unidos constituyen una violación del alto el fuego, una alegación que Teherán utiliza para justificar reticencias a avanzar en la mesa de negociación.
El próximo hito será la agenda y el resultado de las reuniones de Munir en Teherán: si Irán entrega una versión aceptable a Pakistán y esta la remite a Washington, la Casa Blanca deberá decidir si mantiene la tregua o retoma operaciones. En los próximos días también podría concretarse una segunda ronda negociadora o, al contrario, un alza de incidentes en el estrecho de Ormuz si no hay consenso.