Cambios apuntan a invariabilidad tributaria y crédito al empleo tras el informe fiscal que estrecha el margen presupuestario.
El Ejecutivo anunció que introducirá ajustes al proyecto de Reconstrucción Nacional antes de su segundo trámite en el Senado, después del Informe de Finanzas Públicas presentado esta semana. El ministro de la Segpres, José García Ruminot, señaló que “se van a tener que hacer ajustes” y avanzó que la invariabilidad tributaria podría bajar de 25 a 20 años. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ratificó la disposición a negociar pero evitó compromisos puntuales. El debate en la Cámara Alta comenzará la primera semana de junio.
La decisión responde a proyecciones contenidas en el informe de Hacienda que empeoran el escenario fiscal: crecimiento más débil y un alza de la deuda pública que obliga a recalcular costos y beneficios de la reforma. Entre las opciones en discusión están acortar la invariabilidad tributaria y reducir el monto del crédito al empleo, partidas que concentran cientos de millones de dólares. La reacción del Gobierno mezcla ofertas concretas de negociación con advertencias sobre no aceptar obstrucciones parlamentarias.
José García Ruminot explicitó en el podcast Cómo te lo explico que el Ejecutivo considera ajustes que impliquen “más ingresos o menores costos” y que la invariabilidad tributaria podría reducirse en años o ampliarse en montos sujetos. Afirmó además que el crédito por empleo –estimado en torno a US$1.400 millones en la iniciativa original– podría verse disminuido por su elevado costo. García vinculó esos cambios con la necesidad de compatibilizar la iniciativa con el nuevo diagnóstico fiscal y con la búsqueda de apoyos en el Congreso.
““se van a tener que hacer ajustes””— José García Ruminot
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, matizó las declaraciones públicas y dijo preferir una postura más general sobre posibles cambios. Quiroz insistió en la voluntad de negociar pero rechazó atarse a propuestas concretas adelantadas por otros: “puede ser eso u otras cosas, u otras cosas o nada”. También comunicó que trabajan indicaciones para optimizar el uso de la franquicia tributaria y que sostendrá reuniones con alcaldes por el impacto de exenciones a adultos mayores.
““puede ser eso u otras cosas, u otras cosas o nada””— Jorge Quiroz
El vocero y biministro Claudio Alvarado rechazó que exista una contradicción entre los ministros y defendió la coordinación ministerial para las conversaciones con el Parlamento. Alvarado aseguró que la disposición a escuchar propuestas es compartida, aunque advirtió que llegar a acuerdos dependerá del contenido de las propuestas opositoras. Señaló que el Gobierno mantendrá la apertura sin garantizar concesiones concretas por anticipado.
““todos los ministros hemos manifestado nuestra disposición, apertura y voluntad a escuchar los planteamientos que nos realicen los parlamentarios en orden a perfeccionar el proyecto de reconstrucción””— Claudio Alvarado
El trasfondo fiscal cambia la negociación: el informe de Hacienda proyecta un crecimiento del PIB de 2,1% en 2026 y anticipa que la deuda bruta podría superar el umbral prudente del 45% del PIB, llegando a 46,5% en 2030. Ese escenario redujo el colchón con que se diseñó la megarreforma y alimenta la discusión sobre alternativas para ajustar montos o plazos de las medidas. En la coalición manejan opciones paramétricas —como acortar la invariabilidad— antes que tocar el núcleo de la propuesta, la rebaja del impuesto corporativo.
En el plano político, la Segpres ya busca interlocución con la centroizquierda y fijó como horizonte razonable finales de julio para avanzar con acuerdos, mientras el Senado recibirá formalmente el proyecto a comienzos de junio. García ha nombrado al Partido Socialista como actor clave para habilitar el avance y dijo estar dispuesto a incorporar propuestas razonables que no desvirtúen la iniciativa. La semana que viene será clave para medir hasta dónde están dispuestos a ceder ambos lados.
““Puede ser a 20"”— José García Ruminot
La principal diferencia entre las fuentes es el grado de concreción: García Ruminot adelantó cambios puntuales (acortar invariabilidad, reducir crédito al empleo), mientras que Quiroz evitó compromisos y ofreció una posición más general. El vocero Alvarado negó contradicción, pero las mismas fuentes muestran tensión sobre qué se modificará y cuánto se está dispuesto a sacrificar del paquete original.
El siguiente hito será la recepción del proyecto por el Senado la primera semana de junio y las audiencias que la Segpres ya está concertando con comités y el PS. A corto plazo, los ministros deberán traducir las opciones paramétricas en indicaciones concretas y someterlas a negociación; la administración puso julio como plazo razonable para cerrar acuerdos sin prorrogar indefinidamente la tramitación. También están previstas reuniones sectoriales, como la de Quiroz con alcaldes sobre exenciones a mayores de 65 años.