En un tono simultáneamente firme y dialogante, Xi condiciona la estabilidad con EEUU al manejo del tema taiwanés y vincula su postura soberana a una agenda económica de expansión e innovación para 2026.
01En una reunión con el presidente estadounidense Donald Trump celebrada el 14 de mayo de 2026 en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, Xi Jinping advirtió que si Washington y Pekín “no gestionan bien” el asunto de Taiwán “surgirán fricciones e incluso conflictos”, llevando las relaciones bilaterales a “una situación muy peligrosa”. Xi describió la cuestión de Taiwán como “el asunto más importante en las relaciones” entre ambos países y afirmó que “la independencia de Taiwán y la paz en el estrecho de Taiwán son incompatibles”.
02Aunque su mensaje fue contundente en materia de soberanía, Xi combinó la advertencia con llamados al diálogo y a la cooperación económica: subrayó que “mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán es el mayor denominador común entre China y Estados Unidos” y promovió la consulta en pie de igualdad como la vía correcta para resolver diferencias. La primera parte del encuentro estuvo marcada por un tono positivo entre ambos líderes; Trump definió a Xi como “un gran líder” y ambos dirigentes hablaron también de mantener la cooperación comercial y el beneficio mutuo.
03El discurso de mayo recoge y amplifica los mensajes que Xi lanzó en su mensaje de Año Nuevo (31 de diciembre de 2025), cuando declaró que la “reunificación de nuestra patria, una tendencia de la época, es imparable” y apeló a los “vínculos de sangre” entre poblaciones de ambos lados del estrecho. En ese mensaje el presidente afirmó que la reunificación es una meta inevitable y situó la soberanía nacional como eje central de su legitimidad política.
04Las declaraciones sobre la reunificación llegaron en un contexto de presión militar: antes del mensaje de Año Nuevo el Ejército Popular de Liberación realizó simulacros con fuego real que, según los reportes, sitiaron la isla por varios frentes y desplegaron Armada, Ejército y Fuerzas Aéreas, lo que elevó la tensión regional y sirvió de telón de fondo a la retórica de Pekín.
05Paralelamente a su firmeza en política exterior, Xi cerró el 14.º Plan Quinquenal con cifras destacadas y anunció prioridades económicas para 2026: el crecimiento registrado fue de 140 billones de yuanes, y el Gobierno enfatiza la modernización, la autosuficiencia tecnológica (incluyendo la investigación independiente en semiconductores) y la innovación como motores del próximo ciclo. También se resaltaron avances militares tecnológicos, como el estreno de un portaaviones con catapultas electromagnéticas, y prioridades sociales como la prosperidad común y la atención al envejecimiento poblacional.
06El resultado es un doble discurso estratégico: Pekín combina una reclamación firme sobre la soberanía y la reunificación con llamados a mantener la estabilidad y a gestionar las diferencias por la vía diplomática y económica. Esa combinación busca reducir el riesgo de escalada abierta con EEUU—aunque Xi advierte explícitamente del peligro si el diálogo no se conduce con cuidado—mientras cimenta en el frente interno la narrativa de desarrollo y fortaleza tecnológica que reforzará la posición de China en 2026.