Trump y Xi abogan por relación estable y comercio recíproco en Beijing; acuerdan mantener abierto el estrecho de Ormuz y rechazan la proliferación nuclear, mientras persisten fricciones por Taiwán y las ambiciones estadounidenses en Groenlandia.
01El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una visita de Estado a Beijing en la que fue recibido con un banquete por Xi Jinping y destacó la voluntad de ambos líderes de evitar la confrontación y fortalecer la cooperación entre las dos mayores economías del mundo. Trump calificó la relación bilateral como trascendental y auguró “un futuro fantástico” para los lazos con China, mientras Xi subrayó que ambas naciones deben ser socios, no rivales, y que deben mantener el respeto mutuo para guiar las relaciones en beneficio propio y del mundo.
02En su primer cara a cara en la visita oficial, la Casa Blanca informó que Trump y Xi coincidieron en la importancia de que el estrecho de Ormuz permanezca abierto para garantizar el libre flujo de energía y rechazaron cualquier intento de cobrar un peaje por su uso. Ambos líderes también respaldaron de forma explícita el principio de que “Irán nunca puede tener un arma nuclear”, según el comunicado oficial.
03La visita incluyó una delegación empresarial numerosa —Trump mencionó a los “30 mejores” empresarios en su comitiva— con la expectativa de negocios recíprocos: el presidente estadounidense expresó respeto por China y dijo que su delegación espera comerciar y hacer negocios con Beijing de manera “totalmente recíproca”. Xi, por su parte, enfatizó que los “intereses comunes” entre ambos países superan las diferencias y defendió una relación estable que beneficie al mundo.
04En el encuentro también emergieron temas sensibles: Xi advirtió sobre la gestión de la situación en Taiwán, afirmando que la “independencia” de la isla y “la paz en el estrecho” son ideas “incompatibles” y advirtió de que si no se maneja bien el asunto “surgirán fricciones e incluso conflictos”. Ese mensaje resalta que, pese a la retórica cooperativa, persisten diferencias estratégicas que pueden generar tensiones.
05En paralelo a las conversaciones bilaterales, Pekín criticó a Washington por su postura en el Ártico y pidió que Estados Unidos “deje de utilizar a otros países como excusa” para promover sus “aspiraciones egoístas” en la región. La portavoz del Ministerio de Exteriores chino sostuvo que las actividades de China en el Ártico buscan paz y estabilidad según el Derecho Internacional y reclamó respeto por los derechos de todos los países en la zona.
06Las advertencias chinas llegan en un contexto de renovada presión estadounidense sobre Groenlandia: Trump volvió a plantear la posibilidad de una solución permanente para la isla por motivos de seguridad, señalando la supuesta presencia de buques chinos y rusos en la región. Esa postura ha generado respuesta diplomática y preocupación en Copenhague y Nuuk.
07Dinamarca confirmó una reunión en la Casa Blanca para tratar el tema de Groenlandia que contará con la participación del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, el vicepresidente JD Vance, la ministra groenlandesa de Exteriores Vivian Motzfeldt y el canciller danés Lars Løkke Rasmussen. El encuentro busca abordar “cara a cara” las pretensiones estadounidenses sobre el control de la isla, en medio de temores daneses de que la dinámica recuerde episodios diplomáticos tensos previos.
08En conjunto, las reuniones en Beijing muestran un intento explícito de reducir la confrontación y avanzar en cooperación económica y energética (incluido el interés chino por comprar más petróleo estadounidense), pero mantienen a la vista diferencias estratégicas —Taiwán, proliferación regional, y competencia en el Ártico— que seguirán marcando la relación entre Washington y Pekín y tendrán implicaciones para la seguridad energética y la geopolítica global.