La hospitalización en Rancagua y la disputa familiar sobre su traslado ponen en debate el cuidado del exentrenador.
Nelson Acosta, histórico exentrenador de la selección chilena, fue internado con pronóstico reservado en la Clínica Isamédica de Rancagua justo antes de las 23:00 del sábado 9 de mayo. Acosta, retirado de las bancas en 2005 y que convive desde hace casi nueve años con Alzheimer, recibió mensajes públicos de apoyo de dos de sus pupilos de Francia 1998: Iván Zamorano, quien afirmó “para lo que necesite la familia, deben saber que cuentan con nosotros”, y Marcelo Salas, que dijo “Me sumo a sus palabras. Le deseo lo mejor y que tenga una pronta recuperación”.
La internación abrió además una disputa familiar sobre su atención: Silvana Acosta pidió el traslado a Santiago y a la Clínica Alemana, alegando que ese era el plan de cobertura previsto, mientras que sus hermanos Damián y Julio Acosta Viana comunicaron que, “por recomendación del equipo médico tratante”, se decidió mantenerlo algunos días en el centro que ha acompañado su atención para realizar exámenes y estudios complementarios y que seguirán “enfocados en su bienestar”. Excompañeros como Marcelo Ramírez y Víctor Hugo Castañeda se ofrecieron a colaborar si se requiere alguna actividad de apoyo.
Queda pendiente la entrega de un parte médico oficial sobre su evolución y la decisión familiar respecto a un eventual traslado a Santiago, así como si las figuras del fútbol que ofrecieron ayuda concretarán alguna iniciativa. La familia informó que buscará realizar los estudios necesarios en el recinto escogido y, hasta nuevo aviso, no ha habido una comunicación amplia sobre su estado clínico actual.