Visita de Estado (13-15 de mayo de 2026) marcada por reuniones bilaterales, delegaciones empresariales y conversaciones sobre aranceles, tecnología, Taiwán e Irán
01El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a Beijing la noche del 13 de mayo para una visita de Estado que se extendería hasta el 15 de mayo de 2026; es la primera visita de un presidente estadounidense a China en cerca de nueve años y la segunda realizada por Trump desde 2017. La agenda fue concentrada y diseñada para negociaciones a alto nivel entre ambos mandatarios y sus delegaciones.
02La recepción oficial incluyó una ceremonia en el aeropuerto con la presencia del vicepresidente chino Han Zheng, alrededor de 300 jóvenes, una banda militar y una guardia de honor; la llegada del Air Force One fue seguida en directo por millones de espectadores a través de CCTV, subrayando el interés público y mediático por la visita.
03Las conversaciones bilaterales se iniciaron en el Gran Salón del Pueblo con discursos de apertura de Xi Jinping y Donald Trump. Xi advirtió que el mundo "ha llegado a una nueva encrucijada" y planteó el desafío de evitar la llamada "trampa de Tucídides", defendiendo que "debemos ser socios en lugar de adversarios" y que los intereses comunes superan las diferencias.
04Trump expresó un tono conciliador y optimista: llamó a Xi "un gran líder", habló de "un futuro fantástico" para la relación bilateral y puso énfasis en la presencia de una amplia delegación empresarial que, según él, esperaba comerciar con China de manera recíproca. También destacó que, cuando surgieron dificultades en el pasado, ambos líderes se comunicaron para resolverlas rápidamente.
05Las conversaciones incluyeron sesiones a puerta cerrada con las comitivas de ambos países. En la delegación estadounidense figuraron altos cargos y secretarios (mencionados en las crónicas como Marco Rubio, Scott Bessent y Pete Hegseth) y un grupo numeroso de ejecutivos —entre ellos Elon Musk (Tesla/SpaceX), Tim Cook (Apple) y Jensen Huang (Nvidia)—; por la parte china estuvieron presentes Cai Qi, el ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi y He Lifeng, principal negociador económico de Pekín.
06Los temas centrales de la visita fueron económicos y geopolíticos: consolidar la tregua comercial y discutir aranceles, comercio y controles a las exportaciones; además persistieron disputas sobre tecnología (incluyendo tierras raras y acceso al mercado), la situación de Taiwán y el papel de China en la desescalada del conflicto en Irán. Las crónicas señalan que ambas partes buscaban avanzar en soluciones prácticas, aunque permanecen diferencias sensibles.
07En la víspera de la reunión presidencial, delegaciones económicas se habían reunido en Seúl: equipos liderados por Scott Bessent (EE.UU.) y el viceprimer ministro chino He Lifeng mantuvieron consultas descritas por Beijing como "constructivas" para avanzar en la resolución de tensiones arancelarias.
08Además de las sesiones oficiales, la agenda incluyó visitas culturales a lugares emblemáticos como el Templo del Cielo y un banquete de Estado en el Gran Palacio del Pueblo ofrecido por Xi. En ese banquete Xi insistió en que la relación bilateral "es la relación bilateral más importante en el mundo" y pidió no arruinarla, abogando por respeto mutuo, coexistencia pacífica y cooperación; Trump lo describió como un encuentro "positivo y constructivo".
09El tono de la visita fue de gestión de la competencia: ambos líderes promovieron la idea de construir una "estabilidad estratégica constructiva" y de manejar diferencias para evitar la confrontación, con la expectativa de que los acuerdos y conversaciones —tanto públicas como privadas— ayuden a estabilizar la relación comercial y estratégica, aunque los asuntos tecnológicos y geopolíticos seguirán siendo puntos sensibles a futuro.