Venezuela entre la deportación de Saab y la nueva diplomacia
La entrega de Alex Saab a EE. UU. coincide con la ofensiva diplomática y económica de Delcy Rodríguez hacia inversores y tribunales.
- 01La deportación de Alex Saab
- 02La diplomacia en La Haya
- 03Apertura económica y multilaterales
- 04La ley de amnistía y derechos
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
El Gobierno venezolano deportó a Estados Unidos al empresario y exministro Alex Naim Saab Morán, quien aterrizó escoltado en Miami este 16 de mayo y queda pronto a enfrentar procesos federales en Florida. Al mismo tiempo, la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha intensificado una agenda exterior: defendió la reclamación sobre el Esequibo ante la Corte Internacional de Justicia y recibió delegaciones del Banco Mundial y de Surinam. Caracas anunció también el inicio de una reestructuración de la deuda externa y muestra señales de recuperación en la producción petrolera, en un contexto de reapertura con multilaterales y Washington. Esos movimientos mezclan agenda judicial, reclamos territoriales y búsqueda de inversiones, y configuran el primer gran periodo de la administración de Rodríguez.
La combinación de la entrega de Saab y la reactivación de canales con instituciones financieras y Estados Unidos altera factores clave: debilita a redes próximas al expresidente Nicolás Maduro, abre la puerta a capital externo y coloca el conflicto del Esequibo bajo la lupa internacional. A la vez, las promesas de inversión y las negociaciones técnicas sobre energía y electricidad toparán con reclamos domésticos —como críticas de Human Rights Watch sobre la aplicación de la ley de amnistía— y con tensiones fronterizas con Guyana. El resultado definirá si la nueva administración consolida una transición pragmática o enfrenta nuevas polarizaciones.
La deportación de Alex Saab
El Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME) informó que el empresario colombiano Alex Naim Saab Morán fue deportado a Estados Unidos el 16 de mayo por estar “incurso en la comisión de diversos delitos” en ese país. EFE y corresponsales en Miami constataron su llegada al aeropuerto de Opa-locka escoltado por agentes federales, incluida la DEA; fiscales en Miami presentaron acusaciones por corrupción y lavado de dinero contra Saab a comienzos de 2026. Saab, aliado cercano de Nicolás Maduro, había ocupado cargos oficiales en Caracas —fue nombrado ministro de Industria en 2024 y presidente del Centro Internacional de Inversión Productiva— y su entrega marca un giro en la relación con Washington, que había negociado intercambios de prisioneros en administraciones previas.
La diplomacia en La Haya
Delcy Rodríguez viajó a La Haya y defendió ante la Corte Internacional de Justicia la posición histórica de Venezuela sobre la Guayana Esequiba, sosteniendo que el Laudo Arbitral de 1899 carece de legitimidad y que la solución debe pasar por negociaciones políticas. El canciller Yván Gil acompañó la delegación y calificó los argumentos de Guyana como repetitivos; por su parte, Guyana y su ministro de Relaciones Exteriores Hugh Hilton Todd han pedido al tribunal confirmar la validez del laudo de 1899 y alertaron sobre incidentes en la frontera, como disparos contra patrullas en la cuenca del Cuyuní. Las audiencias públicas se extendieron hasta el 11 de mayo y la Corte tardará meses en emitir una decisión definitiva.
Apertura económica y multilaterales
El Ejecutivo de Rodríguez lanzó un proceso “formal, integral y ordenado” de reestructuración de la deuda externa y de PDVSA, mientras el Banco Mundial reanudó contactos con una delegación encabezada por Susana Cordeiro Guerra. Caracas también exhibe recuperación en la extracción de crudo —la OPEP registró un crecimiento en abril— y ha tenido conversaciones técnicas con Estados Unidos para reparar la red eléctrica; el encargado de negocios John Barrett se reunió con el ministro Rolando Alcalá para avanzar en un plan de tres fases. Esas señales, junto a la reapertura de relaciones con FMI y BM, buscan atraer inversión extranjera y estabilizar finanzas públicas y energía.
La ley de amnistía y derechos
Organizaciones de derechos humanos han cuestionado la aplicación de la ley de amnistía promulgada en febrero: Human Rights Watch, por medio de su directora para las Américas Juanita Goebertus, dijo que la implementación presenta “graves deficiencias” porque limita la elegibilidad y deja prácticas opacas en manos de jueces. El Gobierno, en cambio, afirma que más de 9.000 personas han sido amnistiadas y denuncia irregularidades judiciales que deben ser sancionadas; grupos como Foro Penal advierten que el mecanismo se ha convertido en un embudo que retrasa liberaciones. Ese choque sobre la justicia penal condiciona la percepción internacional sobre la eficacia institucional del nuevo Gobierno.
La actual crisis y la nueva hoja de ruta diplomática emergen tras la captura de Nicolás Maduro por una operación estadounidense en enero y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico; esas detenciones precipitaron cambios en el gabinete y en las prioridades de política exterior. Alex Saab ya había sido detenido en 2020 en Cabo Verde y extraditado a EE. UU. en 2021; su regreso a Caracas en 2023 formó parte de intercambios de prisioneros con la anterior administración, y su figura ha sido central en denuncias sobre contratos estatales. Paralelamente, la reclamación venezolana sobre el Esequibo tiene raíces coloniales y encontró en el Acuerdo de Ginebra de 1966 y en la demanda de Guyana ante la CIJ los hitos legales recientes que hoy discuten los gobiernos y tribunales internacionales.
Están en disputa la titularidad jurídica del Esequibo —Venezuela rechaza la validez del laudo de 1899 mientras Guyana pide al tribunal que lo confirme— y la aplicación real de la ley de amnistía: el Ejecutivo habla de miles beneficiados; Human Rights Watch y Foro Penal señalan restricciones y opacidad. Además, Guyana reclama investigaciones sobre disparos en la frontera que Caracas no ha reconocido plenamente.
En las próximas semanas y meses habrá que vigilar tres cosas: el calendario judicial de Alex Saab en Miami, donde ya existen acusaciones federales y se esperan citaciones formales; el avance del proceso de reestructuración de deuda y las negociaciones con acreedores y multilaterales que empezaron a formalizarse tras el anuncio del 13 de mayo; y la evolución del caso Esequibo, cuya resolución por la CIJ podría tomar meses y condicionará la situación diplomática con Guyana. Además, quedan por concretarse las comisiones mixtas con Surinam y los detalles del plan de Estados Unidos para reconstruir la red eléctrica venezolana.