EE.UU. mantiene cerco naval en Ormuz y deja un buque inutilizado
El ataque a un mercante y las reiteradas desviaciones elevan la tensión en la ruta que mueve gran parte del petróleo mundial.
- 01Operación naval estadounidense
- 02El ataque al M/V Lian Star
- 03La respuesta iraní
- 04Negociación y presión diplomática
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
Las fuerzas estadounidenses atacaron y dejaron "inutilizado" al M/V Lian Star tras más de 20 advertencias, según el Comando Central (Centcom), en el episodio más reciente del bloqueo naval decretado por la Casa Blanca sobre puertos iraníes. El bloqueo, ordenado por el presidente Donald Trump el 13 de abril, ha obligado a desviar decenas de buques y a inmovilizar algunos para garantizar el cerco, según reportes oficiales del Centcom. Irán ha respondido delimitando una “zona de supervisión” en el estrecho y dice gestionar el paso de embarcaciones con permisos, mientras la mediación de Pakistán intenta mantener abiertas las negociaciones.
El bloqueo y el ataque al mercante ponen en foco dos riesgos simultáneos: la seguridad inmediata de la navegación en uno de los grandes cuellos de botella del comercio global y el efecto sobre las negociaciones para cerrar la guerra. El Centcom afirma haber desviado y, en varios casos, inutilizado buques para impedir su llegada a puertos iraníes; Teherán, en cambio, busca consolidar un mecanismo de control y cobro por el tránsito. Esa contradicción operativa y política complica la mediación dirigida desde Islamabad y mantiene alta la probabilidad de nuevos incidentes en la zona.
Operación naval estadounidense
El Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) describió una operación sostenida desde el 13 de abril que ha movilizado a más de 15.000 tropas, alrededor de 200 aeronaves y decenas de buques, incluidos los portaaviones USS Abraham Lincoln y USS George H.W. Bush, para desviar o inmovilizar embarcaciones que intenten entrar o salir de puertos iraníes. El almirante Brad Cooper, comandante del Centcom, celebró la "precisión y profesionalismo" de las fuerzas en comunicados oficiales mientras el mando publica conteos periódicos de buques desviados e inmovilizados para demostrar el cumplimiento del cerco. En operaciones recientes la Armada también realizó disparos de advertencia y abordajes para hacer regresar a cargueros que no acataron las órdenes.
El ataque al M/V Lian Star
Una aeronave estadounidense disparó contra la sala de máquinas del mercante M/V Lian Star cuando la nave, con pabellón de Gambia, navegaba en aguas internacionales hacia un puerto iraní en el golfo de Omán tras ignorar más de 20 advertencias, según Centcom; el impacto dejó el buque "inutilizado" y detuvo su avance hacia Irán. Las autoridades militares estadounidenses suman así al menos cinco embarcaciones inutilizadas en el marco del cerco y reportan cifras variables de buques desviados, una señal de la intensidad con que se aplica la medida.
La respuesta iraní
Teherán creó la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) y delimitó una "zona de supervisión" en Ormuz que exige autorización y coordinación para el tránsito, mientras la Guardia Revolucionaria afirma haber asegurado el paso de 35 buques en un día mediante permisos y escolta. El Gobierno iraní sostiene que el estrecho está bajo su "control total" y usa esa jurisdicción para justificar medidas y reclamar que las acciones estadounidenses vulneran la tregua, lo que ha sido un motivo por el que Teherán ha retrasado participar en una segunda ronda de conversaciones en Islamabad.
Negociación y presión diplomática
Pakistán lidera la mediación entre Washington y Teherán tras la tregua del 8 de abril, pero la negociación está estancada por discrepancias sobre Ormuz y las acciones navales; el secretario de Estado Marco Rubio indicó un "ligero avance" en mensajes oficiales, mientras el presidente Donald Trump ha advertido que "el tiempo corre" y mantiene la presión al rechazar concesiones que otorguen a Irán control total del paso. Paralelamente, la Casa Blanca anunció y luego suspendió iniciativas de escolta humanitaria —el llamado Proyecto Libertad— en función del estado de las conversaciones multilaterales.
El bloqueo naval de Estados Unidos fue decretado el 13 de abril como represalia por el cierre inicial del estrecho de Ormuz ordenado por Irán tras los ataques que pusieron fin a la tregua del 28 de febrero; una alto el fuego fue pactado el 8 de abril y abrió un canal de diálogo en Islamabad. Desde entonces, Centcom ha publicado balances periódicos —67, 70, 84, hasta cifras mayores según comunicados— para justificar la aplicación del cerco, mientras la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) y la Guardia Revolucionaria buscan consolidar control y corredores autorizados para la navegación.
Las cifras y las versiones difieren: el Centcom reporta diversas cuentas de buques desviados o inutilizados (67, 70, 84 y, en comunicados posteriores, cifras de más de 100), mientras la Guardia Revolucionaria asegura que decenas de embarcaciones han transitado con permiso iraní; además, Estados Unidos y Teherán ofrecen relatos contrapuestos sobre quién controla efectivamente el estrecho y si las operaciones de desvío violan la tregua.
Hay que seguir tres elementos concretos: si Islamabad convoca una segunda ronda de diálogo y cuándo, la publicación de nuevos balances operativos del Centcom que actualizarán el número de buques desviados o inutilizados, y las notificaciones que emita la PGSA sobre permisos de tránsito y "actualizaciones en tiempo real" en Ormuz. Esas señales serán claves para medir si la escalada naval se mantiene dentro de los límites de la tregua o deriva en una nueva ronda de enfrentamientos.