Localizan cuerpos de buzos italianos en Maldivas
La recuperación se confirmó tras la muerte de un buzo militar; la operación suma expertos internacionales y abre una investigación.
- 01Las víctimas y su misión
- 02El operativo y sus riesgos
- 03Cooperación internacional
- 04Responsabilidad y la embarcación
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
Las autoridades de Maldivas confirmaron que localizaron en el interior de una cueva submarina los cuerpos de cuatro de los cinco buzos italianos que murieron tras un descenso a unos 50–60 metros en el atolón de Vaavu; las inmersiones de recuperación se realizarán en los próximos días. La localización fue atribuida a una operación conjunta entre la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas (MNDF), la policía costera y un equipo de expertos coordinado por Italia. El operativo ya había cobrado otra vida: el sargento Mohamed Mahudhee, buzo de la MNDF, murió por complicaciones de descompresión durante una misión de rescate. El caso dejó en evidencia la complejidad técnica del buceo en cuevas a profundidades que superan el límite recreacional maldivo de 30 metros.
La noticia importa porque combina una tragedia humana —cinco muertos entre visitantes y un rescatista local— con riesgos operativos y un potencial reclamo legal y diplomático: la inmersión excedía los límites recreacionales del país, la embarcación implicada quedó con la licencia suspendida y Roma coordina repatriaciones y apoyo técnico. Además, el hallazgo obliga a investigar por qué buceadores cualificados y un equipo científico realizaron un descenso en una cavidad con pasajes estrechos y cámaras profundas. El desenlace podría afectar la regulación del buceo y la actividad turística en un destino que depende fuertemente de visitantes extranjeros.
Las víctimas y su misión
El grupo estaba compuesto por cinco italianos identificados por las autoridades como Monica Montefalcone —profesora asociada de ecología en la Universidad de Génova—; su hija Giorgia Sommacal; la investigadora Muriel Oddenino; el biólogo marino Federico Gualtieri; y el instructor de buceo Gianluca Benedetti. La Universidad de Génova indicó que Montefalcone y Oddenino participaban en una misión científica oficial para estudiar arrecifes y cambio climático, pero precisó que la inmersión a la cueva donde ocurrió el accidente no formaba parte del programa institucional y fue emprendida en carácter privado. Benedetti fue hallado fuera de la cueva; las autoridades creen que los otros cuatro entraron en el sistema de cámaras subterráneas y quedaron atrapados allí.
El operativo y sus riesgos
Los equipos de la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas (MNDF) y la Guardia Costera enfrentaron corrientes fuertes, pasos angostos y visibilidad nula en una cueva que llega a 50–70 metros de profundidad según descripciones oficiales; cada inmersión de rescate está limitada a unas tres horas por requisitos de oxígeno y descompresión. El sargento Mohamed Mahudhee, descrito por autoridades como uno de los buzos más experimentados, se sintió mal al ascender y falleció por enfermedad por descompresión tras ser trasladado al hospital, un hecho que llevó a suspender temporalmente las operaciones.
Cooperación internacional
Italia movilizó expertos y coordinó con Divers Alert Network; tres buzos finlandeses especialistas en cuevas llegaron para replantear la búsqueda y se esperaba apoyo logístico y equipo desde Reino Unido y Australia. El ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, afirmó que se haría todo lo posible para repatriar los cuerpos y ofrecer asistencia a las familias; la operación combinó recursos maldivos e internacionales por la complejidad técnica del rescate.
Responsabilidad y la embarcación
El buceo se realizó desde el yate promocionado como 'Duke of York' y el Ministerio de Turismo de Maldivas suspendió su licencia de operación mientras dura la investigación. La empresa que organizó el viaje, Albatros Top Boat, afirmó que no había autorizado descensos por debajo del límite recreacional de 30 metros y que el grupo excedió lo planificado; esa discrepancia será parte central de las pesquisas sobre responsabilidades administrativas y posibles sanciones.
El buceo en cuevas exige entrenamiento, equipo técnico y protocolos estrictos; agencias de certificación sitúan 40 metros como umbral hacia buceo técnico, mientras que Maldivas fija 30 metros como límite recreacional. John Volanthen, oficial de la British Cave Rescue Council citado por CNN, explicó que la profundidad y el lodo complican orientarse y que los buzos en cuevas suelen tender guías para regresar; esas condiciones explican por qué equipos internacionales, incluida Divers Alert Network, fueron convocados y por qué Maldivas recibió apoyo de Roma. El presidente Mohamed Muizzu y el portavoz presidencial Mohamed Hussain Shareef participaron en la supervisión del operativo y honraron al sargento Mahudhee.
Persiste la disputa sobre si el descenso profundo fue autorizado: Albatros Top Boat negó haber aprobado inmersiones más allá de 30 metros, mientras la Universidad de Génova afirmó que la exploración de la cueva no formaba parte de la misión científica oficial; la naturaleza del equipo usado (recreacional vs. técnico) también es materia de debate.
Las autoridades anunciaron que en los próximos días realizarán nuevas inmersiones para recuperar físicamente los cuerpos localizados dentro de la cueva y proceder con la repatriación; el Ministerio de Turismo mantiene suspendida la licencia del 'Duke of York' mientras avanza la investigación. Roma seguirá coordinando la logística y el apoyo psicológico a los acompañantes y las familias, y se esperan informes técnicos sobre equipamiento y permisos que podrían derivar en sanciones administrativas.