Toesca acusa uso de fondos de Sartor para financiar la compra del control; la acción apunta a Michael Clark y exdirectores; casos, allanamientos y sanciones regulatorias se consolidan (actualizado 12 de mayo de 2026).
01Toesca AGF, en su calidad de liquidadora de los fondos de la quebrada administradora Sartor AGF, presentó una nueva querella que busca llevar a la vía penal la cadena de financiamiento que permitió la adquisición y posterior mantenimiento del control accionario de Azul Azul (concesionaria de Universidad de Chile). La acción judicial imputa, entre otros, delitos de negociación incompatible y administración desleal y está dirigida contra exdirectores de Sartor y sociedades vinculadas a la operación.
02La querella describe una estructura mediante la cual recursos de los fondos Leasing, Táctico y Proyección administrados por Sartor habrían sido canalizados —directa o indirectamente— para financiar al FIP Tactical Sport, vehículo que en 2021 compró a Carlos Heller el 63,07% de las acciones serie B de Azul Azul. Según Toesca, esos recursos no provinieron de aportes efectivos de los partícipes del FIPTS ni de patrimonio propio del fondo, sino de una cadena de créditos, pagarés y sociedades relacionadas.
03Toesca detalla montos y mecanismos: fondos públicos Leasing y Táctico habrían inyectado cerca de $7.200 millones a Inversiones Cerro El Plomo SpA (sociedad cuyo único accionista era el Fondo Leasing), y el Fondo Proyección habría contribuido con aproximadamente $1.100 millones; esos recursos luego habrían sido transferidos al FIP Tactical Sport para concurrir al pago de la oferta pública de adquisición. En la querella se mencionan pagarés por $3.276 millones y $3.900 millones, y otro por $2.616 millones suscrito por Asesorías e Inversiones Sartor S.A.
04La investigación también enfatiza la operación de refinanciamiento ligada a Banco Santander y la emisión del llamado “bono bulla” en 2022 por UF 400.000 (aproximadamente $14.000 millones), que habría permitido prepagar un crédito puente mediante neteo, transformando exposiciones vinculadas al Grupo Sartor en instrumentos transables y capturando flujos futuros de Azul Azul derivados del contrato de televisión con TNT, sobre los cuales existieron prendas y mandatados para cobro directo.
05Un hecho clave que agrava las sospechas es la compra en diciembre de 2024: Inversiones Antumalal Limitada, ligada a Michael Mark Clark Varela, adquirió el 90% de las cuotas del FIPTS y con ello pasó a controlar el 100% del vehículo que poseía el paquete mayoritario de Azul Azul. Toesca sostiene que esa compra no implicó pago efectivo proporcional al precio originalmente pagado por el control (US$15,5 millones en 2021), y denuncia un conflicto de interés estructural pues Clark, según la querella, actuó simultáneamente como director de Sartor AGF, presidente de Azul Azul y controlador de la sociedad compradora.
06Las diligencias judiciales recientes incluyen un allanamiento autorizado por el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago a las oficinas de Azul Azul S.A., al Centro Deportivo Azul, al domicilio de Michael Clark y a otras sociedades vinculadas, en el marco de la investigación penal sobre Sartor AGF. La situación se suma a sanciones administrativas previas de la Comisión para el Mercado Financiero (multas, inhabilidades y revocación de autorización) contra exsocios y directores de la AGF.
07Toesca solicita ampliar la investigación penal (citación de imputados, levantamiento de información bancaria, tributaria y patrimonial, revisión de operaciones ante organismos reguladores y la ruta del bono y del contrato TNT). Los querellantes sostienen que el perjuicio para los aportantes se habría materializado en una concentración de riesgos en sociedades relacionadas, falta de garantías proporcionales y revelaciones contables incompletas que habrían deteriorado la posición patrimonial de los fondos.
08La emergencia reputacional afecta a Azul Azul: la nueva dirigencia —incluida la presidenta Cecilia Pérez— ha intentado marcar distancia indicando que la concesionaria no es investigada directamente, pero la opinión pública y un editorial reciente de La Tercera subrayan la necesidad de transparencia absoluta en la toma de control y en el financiamiento de la operación, recordando el objetivo de la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales de 2005 de profesionalizar y transparentar la administración de clubes.
09Próximos pasos: la querella busca que la causa escale penalmente con la citación de los principales responsables señalados (entre ellos Pedro Pablo Larraín Mery y Michael Clark) y medidas probatorias amplias; en paralelo, quedan pendientes resultados de la investigación del Ministerio Público sobre Sartor y posibles acciones civiles y regulatorias adicionales. El desenlace será clave para despejar dudas sobre la transparencia en la toma de control de una de las instituciones deportivas más emblemáticas del país.