La compañía cubre radiotaxi cuando fallen ascensores; el servicio existe pero pocos viajeros lo conocen y hay diferencias en el número de contacto.
Metro de Santiago dispone de un protocolo que cubre en radiotaxi el traslado sin costo para pasajeros con movilidad reducida cuando los ascensores de una estación están fuera de servicio. La medida aplica a adultos mayores, personas en silla de ruedas y quienes viajan con coche de bebé, y se activa mediante el centro de atención de la empresa. La noticia volvió a tomar relevancia tras episodios recientes de ascensores averiados y usuarios atrapados dentro de cabinas. Metro asegura que personal de estación acompaña al pasajero hasta el vehículo y coordina la llegada del radiotaxi.
El beneficio impacta directamente la autonomía de miles de usuarios con necesidades de accesibilidad mientras la red enfrenta un número creciente de fallas en transporte vertical. Que el servicio exista cambia una situación de riesgo o de obligación física por una opción pagada por la empresa, pero su escasa difusión deja a muchos pasajeros sin saber cómo activar la asistencia. Al mismo tiempo, Metro anuncia inversiones futuras para mejorar elevadores y escaleras mecánicas. La combinación de contingencias frecuentes y falta de conocimiento convierte al radiotaxi gratuito en una pieza operativa clave para la accesibilidad cotidiana.
El protocolo se activa cuando un pasajero con problemas de movilidad no puede continuar su trayecto por fallas en ascensores o escaleras mecánicas; Metro coordina desde su centro de atención la llegada de un radiotaxi para trasladar gratuitamente a la estación accesible más cercana. El acompañamiento en andén y la coordinación del viaje son responsabilidad del personal de la estación hasta que el usuario pueda retomar su trayecto. La medida busca evitar que quienes dependen del transporte vertical se vean obligados a abandonar su viaje o exponer su seguridad. Metro recalca que el traslado lo asume la empresa y que es la vía preferencial frente a alternativas riesgosas.
El protocolo incluye reglas estrictas de seguridad: el personal tiene prohibido trasladar a personas en silla de ruedas a través de escaleras mecánicas debido al alto riesgo de accidentes. Si el pasajero rechaza el radiotaxi o hay demoras, la alternativa autorizada es el "traslado a pulso", que debe efectuarse con un equipo mínimo de cuatro trabajadores para garantizar estabilidad. Metro aconseja revisar diariamente el estado de los ascensores en su sitio web o aplicación móvil antes de salir de casa para evitar contratiempos. La opción del radiotaxi se presenta así como la solución más segura y cómoda en contingencias.
La incidencia de fallas elevó el debate público: Metro reporta más de 900 equipos de transporte vertical en la red y, en un día reciente, registró 23 ascensores y 13 escaleras mecánicas fuera de servicio. Esa frecuencia de averías explica el aumento de consultas y la sensación de inseguridad entre usuarios con movilidad reducida. Muchos pasajeros, entrevistados en estaciones, declararon no conocer que la empresa costea radiotaxi en estas situaciones, lo que limita el uso del beneficio. Las cifras y testimonios muestran la brecha entre la política formal y su difusión entre quienes más la necesitan.
Una usuaria identificada como Myriam contó que debió hacer a pie la conexión entre estaciones tras encontrar ascensores fuera de servicio y que terminó "con las piernas temblorosas" por su condición de salud. Su relato ejemplifica los costos físicos y emocionales de no conocer o no poder acceder al traslado subsidiado. Voces de pasajeros piden mayor difusión y señalización en estaciones para que el servicio deje de ser desconocido. El testimonio también subraya la urgencia práctica detrás del plan de contingencia de Metro.
“con las piernas temblorosas”— Myriam
Frente a las críticas, Metro anunció que destinará recursos para mejorar el transporte vertical en la próxima década y declaró: "Tenemos 120 millones de dólares que se invertirán" en ese aspecto. La empresa plantea que la inversión debe reducir la frecuencia de fallas y mejorar la continuidad de viajes para usuarios con necesidades de accesibilidad. Aun así, expertos en movilidad y organizaciones de usuarios insisten en que además de inversión se requiere mayor transparencia sobre plazos y mecanismos operativos. La combinación de medidas técnicas y comunicación será clave para que el beneficio llegue efectivamente a quienes lo necesitan.
“Tenemos 120 millones de dólares que se invertirán”— Metro de Santiago
Las notas citadas difieren en el número telefónico para activar el radiotaxi: El Mostrador menciona el fono gratuito 800 540 800, mientras que T13 indica el call center 600 540 6000. Esa discrepancia crea confusión sobre el canal oficial a utilizar en una emergencia y no hay en las piezas un único número consensuado.
El próximo hito será la ejecución del plan de inversiones anunciado por Metro y la publicación de cronogramas de reparación para ascensores y escaleras mecánicas. Mientras esa información se concreta, la recomendación operativa para los usuarios es revisar diariamente el estado de los equipos en la web o la app de Metro y confirmar el número de contacto vigente antes de viajar.