Peritajes sitúan la llamada que originó el control en un celular asociado al carabinero fallecido; la Fiscalía mantiene reserva.
El suboficial mayor Javier Eduardo Figueroa recibió un disparo en la sien durante un control en Puerto Varas el 11 de marzo y falleció días después. Peritajes recientes detectaron que la llamada al 133 que motivó la fiscalización se originó desde un equipo asociado a Figueroa. El aparato apareció luego en su mochila y fue periciado sin tarjeta SIM. Las diligencias están a cargo de la Fiscalía y la investigación permanece bajo reserva.
Lo nuevo en la indagatoria —informado por reportajes y confirmado por pericias— cambia la hipótesis inicial de homicidio calificado y orienta a los investigadores hacia una posible autoinfligido del disparo. Ese giro condiciona no sólo la instrucción penal sino también decisiones administrativas internas en Carabineros y el acceso a beneficios para la familia. La Fiscalía de Los Lagos y la PDI lideran las pruebas técnicas que deben confirmar la dinámica exacta de los hechos.
Esta semana se realizó una reconstrucción en el lugar donde Figueroa fue baleado, parte de una serie de peritajes ordenados por la Fiscalía Regional de Los Lagos. La diligencia buscó recrear los desplazamientos y la secuencia entre el llamado al 133 y la llegada de los equipos policiales. La fiscal Nathalie Yonsson lideró la actuación junto a personal de Carabineros y la PDI, según la Fiscalía.
Peritajes técnicos del OS-9 y la PDI identificaron que la llamada que activó la fiscalización fue hecha desde un equipo asociado al propio sargento Figueroa, hallado después en su mochila y sin chip al ser analizado. Ese nexo obligó a los investigadores a revisar la hipótesis original y a solicitar nuevas pruebas forenses sobre la voz registrada y la trazabilidad del dispositivo. La detección del origen de la comunicación es el antecedente que más ha orientado el curso reciente de la investigación.
Los informes balísticos y de medicina legal consignan que el proyectil que impactó a Figueroa salió de su arma de servicio, con entrada frontal y salida posterior, y que no se detectaron restos biológicos de terceros en el arma. Además, las pruebas de ADN practicadas al compañero de patrulla arrojaron resultados negativos, lo que descarta por ahora la participación directa de esa persona en el disparo. Esos hallazgos sostienen la hipótesis, en estudio, de que el disparo pudo ser autoinfligido.
Carabineros emitió una declaración pública en la que afirmó que la causa se mantiene reservada y que la institución seguirá colaborando con el Ministerio Público aportando antecedentes. En su comunicado la policía reafirmó el compromiso con el debido proceso y la transparencia mientras avanzan las diligencias judiciales y administrativas. La reacción busca contener la incertidumbre interna y externa ante la investigación.
“Carabineros de Chile seguirá colaborando activamente y poniendo a disposición del Ministerio Público todos los antecedentes y apoyos necesarios para contribuir al esclarecimiento de los hechos, en estricto apego a la ley y al trabajo investigativo que se lleva adelante”— Carabineros
La fiscal regional Carmen Gloria Wittwer reiteró que la investigación es reservada y que no entregarán antecedentes mientras se mantenga esa condición, llamando a cautela ante conclusiones prematuras. Al mismo tiempo, la familia de Figueroa rechazó la hipótesis de suicidio y sostuvo que el efectivo fue asesinado, por lo que exigió claridad y el avance rápido de las pericias. Esa tensión entre las autoridades investigadoras y los parientes mantiene el caso en el foco público.
“Es importante señalar que se trata de una investigación de carácter reservado y que mientras la investigación se mantenga en esa condición, como Fiscalía no entregaremos antecedentes sobre esta”— Carmen Gloria Wittwer
Lo disputado es la causa de la muerte: mientras las pericias y la Fiscalía han abierto la hipótesis de un disparo autoinfligido tras el hallazgo del origen de la llamada, la familia del funcionario sostiene que fue víctima de un homicidio. Además, el gobierno y autoridades han pedido cautela, porque las determinaciones formales dependen de nuevas pruebas técnicas y de la decisión del Ministerio Público.
El próximo hito será el resultado de las pericias pendientes: análisis forense de la voz de la llamada al 133, verificación final de residuos de pólvora y el informe balístico consolidado que la Fiscalía entregue al tribunal. Esos documentos definirán si la causa se mantiene como homicidio, se archiva o cambia de calificación y también condicionarán eventuales resoluciones administrativas en Carabineros sobre pensiones y responsabilidades internas.