El presidente saliente deja la estatal tras una auditoría que detectó sobreestimación y fuertes críticas del Gobierno.
Máximo Pacheco dejará la presidencia del directorio de Codelco el 25 de mayo, tras cuatro años al mando marcados por choques públicos con el Ejecutivo y el cierre abrupto de su gestión por una auditoría interna. La revisión identificó una sobreestimación de cerca de 27.000 toneladas en la producción de 2025, con el despido de un ejecutivo, amonestaciones a seis altos cargos y una denuncia ante la Fiscalía, hechos que la estatal comunicó a la junta directiva mientras el presidente saliente buscaba defender su legado internacional.
El cierre de Pacheco sucede en medio de acusaciones públicas del biministro Daniel Mas —quien calificó lo ocurrido como “inaceptable” y habló de desorden y opacidad— y del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, que advirtió una caída de la producción cercana al 20% y puso sobre la mesa el aumento de la deuda bruta a unos US$25.000 millones. Tras el accidente fatal en El Teniente y los retrasos y sobrecostos en cuatro megaproyectos, la administración saliente reivindicó alianzas como NovaAndino Litio —donde Pacheco fue nombrado presidente— pero también afrontó el diagnóstico del entrante Bernardo Fontaine, que asumirá a fines de mayo afirmando que “Codelco corre con una mochila de plomo”.
El próximo hito será la constitución del nuevo directorio y la primera sesión que deberá resolver la gobernanza de filiales y la continuidad de ejecutivos: Bernardo Fontaine asumirá formalmente a fines de mayo y la mesa entrante tendrá que decidir, entre otras cosas, si mantiene a Pacheco en la presidencia de NovaAndino y la permanencia del presidente ejecutivo, además de impulsar las auditorías e investigaciones anunciadas por el Gobierno.