Benjamín Moreno dice que la Ley Miscelánea probablemente se aprobará y que un rechazo no implicaría el fin del gobierno.
Benjamín Moreno, jefe de bancada de los diputados del Partido Republicano, afirmó este sábado que confía en que la Ley Miscelánea del Ejecutivo conseguirá los votos necesarios en el Congreso y calificó la tramitación como “la madre de las batallas”, sin embargo relativizó su impacto político: “en caso de que la reforma no se apruebe, tampoco es que se acabe el gobierno”. Moreno añadió que la propuesta debe medirse por su efecto sobre crecimiento, inversión y empleo más que por el conteo inmediato de votos, y defendió el acuerdo alcanzado con el PDG como una “oposición constructiva”.
Frente a la oposición, Moreno acusó al Partido Comunista y al Frente Amplio de actuar de manera obstruccionista y criticó también a “algunos sectores del PS”, mientras que celebró la cohesión del bloque oficialista, aludiendo a los 76 representantes que, dijo, han mostrado disposición a priorizar el interés del país. Reconoció diferencias puntuales —como el rechazo en la Comisión de Hacienda a un artículo sobre propiedad intelectual por parte de RN— pero sostuvo que hay espacio para acuerdos y modificaciones que permitan avanzar la iniciativa.
El próximo hito será la continuación de la tramitación en comisiones y el eventual paso al pleno, donde Moreno prevé que se introducirán ajustes para conciliar posiciones dentro del oficialismo y con sectores afines. Queda pendiente ver si las negociaciones con el PDG y las modificaciones propuestas alcanzan a contener la resistencia señalada por Moreno y cuál será, a medio plazo, el impacto real de la reforma sobre empleo e inversión, aspectos que dijo solo podrán evaluarse con el tiempo.