El ataque ocurre en medio de negociaciones de paz estancadas y alteraciones en el estrecho de Ormuz que amenazan la tregua.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que fuerzas estadounidenses interceptaron y destruyeron dos misiles balísticos lanzados por Irán contra tropas desplegadas en Kuwait, sin reportes de heridos. Centcom detalló que los proyectiles fueron neutralizados a las 23:00 hora del Este (03:00 GMT). La Guardia Revolucionaria iraní reivindicó la acción y la justificó como respuesta a ataques previos contra instalaciones iraníes. Kuwait confirmó que sus defensas aéreas también repelieron misiles y drones sobre su territorio.
El episodio reaviva una secuencia de acciones militares entre Washington y Teherán que ha incluido derribos de drones, ataques a bases y la intercepción de un buque que navegaba hacia puertos iraníes. Todo ocurre mientras Pakistán media un plan de paz cuyo avance se ha visto frenado en las últimas semanas. La continuidad de estas represalias pone en riesgo la frágil tregua regional y la seguridad del tráfico comercial en el estrecho de Ormuz.
Centcom señaló que los misiles fueron derribados cuando se dirigían contra fuerzas estadounidenses en Kuwait y que no hubo bajas entre el personal. El mando militar agregó que mantiene vigilancia activa y seguirá protegiendo a sus efectivos ante lo que calificó como agresión iraní. Horas antes, Centcom había anunciado operaciones contra objetivos iraníes por “acciones agresivas”, incluido el derribo de drones en el área del estrecho de Ormuz. La secuencia muestra la capacidad de defensa aérea estadounidense y la coordinación con aliados regionales para neutralizar proyectiles entrantes.
““Mantenemos la vigilancia y continuaremos protegiendo a nuestras fuerzas de la agresión iraní””— Comando Central (CENTCOM)
La Guardia Revolucionaria de Irán reivindicó el lanzamiento y lo argumentó como represalia por lo que llamó ataques previos estadounidenses contra instalaciones iraníes; en su comunicado afirmó que “los objetivos previstos fueron destruidos”. El cuerpo explicó también que atacó una base desde donde, según su versión, se originó un ataque en las cercanías de Bandar Abbas. Sus declaraciones subrayan la lógica de reciprocidad que ha marcado la escalada de las últimas semanas. La retórica militar iraní advierte de respuestas más contundentes si se repiten acciones contra su territorio.
“"Los objetivos previstos fueron destruidos"”— La Guardia Revolucionaria de Irán
El Estado Mayor de Kuwait confirmó que sus defensas aéreas repelieron ataques con misiles y drones, sin detallar zonas afectadas, mientras las autoridades locales monitorean posibles daños colaterales. La presencia de plataformas militares extranjeras en la península y la cercanía al estrecho de Ormuz complican la respuesta y elevan el riesgo para rutas comerciales marítimas. Además, el incidente intensifica la preocupación de gobiernos del Golfo por la estabilidad regional y la protección de sus territorios. La coordinación entre Kuwait y fuerzas aliadas será clave en las próximas horas para contener nuevas amenazas.
La cadena de ataques incluyó el derribo por parte de EE.UU. de cuatro drones kamikaze sobre el estrecho de Ormuz y un ataque estadounidense contra una base en Bandar Abbas, que según Teherán motivó la réplica. Centcom informó además de la neutralización de otra aeronave operada desde una base iraní en Bandar Abbas, y de medidas para defender a sus unidades navales. Estas acciones reflejan cómo choques puntuales en el estrecho se traducen rápidamente en respuestas militares entre ambas partes.
En paralelo a las operaciones militares, la negociación de un plan de paz mediada por Pakistán sigue estancada: fuentes oficiales indican que una reunión del presidente Donald Trump con su equipo de seguridad terminó sin una decisión final. En una entrevista citada por agencias, Trump dijo que no tiene prisa por cerrar un acuerdo porque busca “conseguir un buen trato”, lo que deja abierta la estrategia estadounidense en las próximas semanas. El estancamiento diplomático reduce la ventana para contener nuevas escaladas militares.
“"conseguir un buen trato"”— Donald Trump
Persiste discrepancia sobre quién inició la escalada: Teherán sostiene haber derribado un dron MQ-1 que violó su espacio aéreo y justifica sus ataques, mientras que Estados Unidos describe operaciones defensivas y ofensivas contra drones y objetivos iraníes en aguas internacionales. Las versiones difieren sobre la ubicación exacta de los incidentes y la cronología precisa de las represalias mutuas.
El próximo hito será la decisión que adopte la Casa Blanca tras la reunión de seguridad anunciada por Trump y la evolución de las negociaciones mediadas por Pakistán; observadores también vigilarán cualquier nueva actividad en el estrecho de Ormuz y declaraciones oficiales de Teherán y Kuwait. Esas señales determinarán si la dinámica de retaliaciones se calma o se intensifica en los días siguientes.