El arquero se reincorpora a los entrenamientos antes de amistosos con Portugal y RD Congo, respaldado por su paso en el exterior.
Brayan Cortés regresó este martes al complejo Juan Pinto Durán para sumarse a los trabajos de la selección chilena de cara a los amistosos de junio ante Portugal y República Democrática del Congo, tras casi un año fuera del equipo. Nicolás Córdova incluyó al arquero iquiqueño, que llega avalado por su buen momento en Argentinos Juniors y por etapas previas en Peñarol y Colo Colo; Cortés dijo que estos meses en el exterior lo han hecho “crecer como persona y jugador”.
El portero reconoció la dolencia personal por su ausencia y la analizó con autocritica: “Si no estuve viniendo, habrá sido por alguna razón”, dijo, y añadió que tocó “agachar la cabeza” y madurar. Tras esa reflexión, Cortés destacó la competencia interna —mencionó a Lawrence Vigouroux y a Thomy Gillier como rivales— y respaldó a los otros arqueros del medio local, con elogios para Gabriel Maureira y por el trabajo de Fernando de Paul y Eduardo Villanueva, mientras insistió en que cada partido es una oportunidad para demostrar nivel.
El próximo hito tangible para Cortés y el cuerpo técnico es la ventana FIFA de junio: los amistosos ante selecciones que están rumbo a un Mundial serán la prueba inmediata para las decisiones de Córdova sobre el arco. Mientras el equipo incorpora nuevas caras —como el volante Nils Reichmuth, convocado desde Suiza— la definición del titular quedará supeditada al trabajo en la cancha y a los partidos preparatorios.