El triunfo devuelve a los Tigers a la élite tras nueve años y les asegura un multimillonario impulso financiero.
Hull City derrotó 1-0 a Middlesbrough en la final de los playoff disputada en Wembley, con un tanto en el tiempo añadido de Oliver McBurnie (90+5) que selló el ascenso tras nueve años fuera de la Premier League. El gol llegó en un partido con pocas ocasiones claras, en el que Middlesbrough tuvo protagonismo en el juego pero no consiguió transformar su dominio en goles.
El duelo estuvo marcado fuera de la cancha por la polémica que cambió rival: Southampton fue eliminado de la liguilla por un caso de espionaje —tras admitir el envío de un ayudante a grabar entrenamientos— y Middlesbrough ocupó su lugar, lo que añadió tensión previa al encuentro. A la vez, Coventry City e Ipswich Town ya habían asegurado plaza directa, por lo que el playoff definía el último cupo y el premio económico asociado.
El ascenso implica además un fuerte respaldo financiero: Deloitte estima un aumento mínimo de ingresos de 205 millones de libras (unos 275 millones de dólares) y hasta 365 millones de libras si el club se mantiene en la Premier, mientras que otras estimaciones sitúan el premio en más de 200 millones de dólares por derechos televisivos y patrocinios. El próximo hito observable será el mercado de fichajes de verano y el arranque de la temporada 2026-27, cuando quedará claro cómo Hull emplea esos recursos para competir en la élite.