La Sala ratificó por amplia mayoría el primer nombramiento de Kast, que cubre la vacante dejada tras la destitución de Sergio Muñoz.
El Senado aprobó por 46 votos a favor y una abstención la nominación de Dinko Franulic como nuevo ministro de la Corte Suprema, propuesta por el Presidente José Antonio Kast. La designación cubre la vacante que dejó Sergio Muñoz tras su destitución en 2024 y representa la primera incorporación al máximo tribunal impulsada por el Ejecutivo. Franulic llega desde la Corte de Apelaciones de Antofagasta, donde fue presidente, y su perfil regional y gestión administrativa fueron argumentos clave en la votación.
La aprobación cierra una etapa política sensible: llena uno de los cupos vacantes tras la salida de un exministro destituido y es la primera oportunidad del gobierno de influir en la composición de la Suprema. La nominación puso el foco en la descentralización del Poder Judicial y en propuestas de gestión que Franulic presentó ante la comisión de Constitución. Su llegada también reaviva el debate sobre el uso de salidas alternativas en el sistema penal y el rol activo que debería tener la judicatura en su revisión.
La votación en la Sala fue casi unánime: 46 votos a favor y una sola abstención, la del senador Francisco Huenchumilla. Desde el Ejecutivo celebraron la rapidez del trámite y dijeron que era urgente recomponer los cargos vacantes en la Suprema. El ministro de Justicia, Fernando Rabat, defendió la propuesta citando la trayectoria del candidato y su capacidad para asumir el cargo en el máximo tribunal.
“creemos que es un hombre de meritocracia, altamente profesional y altamente capacitado para ejercer el cargo en el máximo tribunal del país”— Fernando Rabat
Franulic cerró su postulación subrayando una carrera de más de 30 años desarrollada mayoritariamente en regiones y su formación en la educación pública. Ante la Comisión de Constitución presentó propuestas concretas de gestión judicial: mecanismos para optimizar la distribución de causas, estandarización de procedimientos administrativos y uso de herramientas telemáticas para redistribuir cargas. También manifestó preocupación por las salidas alternativas en el proceso penal y la necesidad de que los jueces recuperen un rol más activo en su aplicación.
La jura del nuevo ministro fue encabezada por la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, quien destacó la expectativa ciudadana sobre la imparcialidad y la ética judicial. Chevesich valoró la trayectoria de Franulic y dijo que su incorporación contribuirá al fortalecimiento institucional, en especial en el área penal donde se integrará a la Segunda Sala. Su llegada modifica la dinámica interna del tribunal en causas penales y administrativas.
“Debemos tener siempre presente que la sociedad espera que nuestro desempeño se desarrolle de manera imparcial, objetiva, independiente y conforme a la ética judicial”— Gloria Ana Chevesich
El cupo cubierto por Franulic corresponde al vacío dejado por Sergio Muñoz, destituido tras la aprobación de una acusación constitucional en 2024, lo que convirtió este nombramiento en un barómetro político y judicial. La elección de un perfil regional y administrador busca, según el gobierno, recuperar confianza y dotar de mayor gestión a la Suprema. No obstante, la composición del tribunal y la manera en que se abordarán temas como la corrupción judicial y las salidas alternativas seguirán bajo escrutinio público.
El próximo hito será la participación de Franulic en las primeras sesiones de la Segunda Sala y el reparto de causas penales donde su criterio sobre salidas alternativas podrá verse reflejado en sentencias. También quedará por ver si impulsa, desde dentro del tribunal, las reformas administrativas que propuso durante su postulaci f3n.