La presidenta del PS pide rutas concretas de seguridad y anuncia rechazo a la megareforma por falta de diálogo.
Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, emplazó al gobierno de José Antonio Kast a presentar un plan de seguridad claro antes de la Cuenta Pública del 1 de junio, tras críticas a declaraciones de la ministra Trinidad Steinert. La senadora dijo que la campaña terminó y que el Ejecutivo debe mostrar políticas concretas y recursos permanentes. Reclamó además la reversión de recortes presupuestarios que afectaron inicialmente a Seguridad Pública. Su advertencia marca un desafío público a la conducción ministerial del área.
La disputa concentra dos ejes: la ministra Steinert reconoció no esperar la exigencia de un plan estructurado, mientras que Vodanovic y la propia norma citada exigen que la cartera presente rutas contra el crimen y el terrorismo. La presidenta del PS advierte además que la oposición podría votar en general en contra de la megareforma por la falta de diálogo y por la percepción de políticas mal formuladas. Esa tensión define la agenda previa al discurso presidencial y al debate en el Senado.
Vodanovic afirmó que la seguridad debe ocupar el centro del mensaje presidencial y exigió un trazado de ruta que permita a la ciudadanía y al Congreso fiscalizar avances. Para la timonel del PS los primeros 90 días del gobierno no mostraron los planes prometidos y dijo que ya no bastan metáforas ni campañas: se requieren políticas de Estado sostenidas en recursos. Su intervención busca convertir la Cuenta Pública en un punto de inflexión para la oposición.
“La seguridad es relevante y es la primera preocupación para los Chilenos, de manera tal que esperamos que el Gobierno de una vez por todas comience a gobernar, ya pasaron los primeros 90 días, no existió ese ‘desafío 90′, no existieron ninguno de los planes que el Presidente anunció, que sabemos ahora que eran metáforas, hipérboles”— Paulina Vodanovic
La ministra Trinidad Steinert dijo en Radio Agricultura que no esperaba la exigencia de un plan de seguridad estructurado y describió aspectos de su gestión como más complejos de lo previsto. Su reconocimiento encendió la crítica opositora porque, según la presidenta del PS, la ley obliga a la cartera a presentar planes contra el terrorismo, el crimen y prevención del delito. La controversia expone fisuras internas en el Ejecutivo sobre diagnóstico y prioridades.
“Hay aspectos que sí han sido más complejos, que me llaman la atención. Por ejemplo, esta demanda que yo no me esperaba de la exigencia de un plan de seguridad estructurado, concreto”— Trinidad Steinert
Vodanovic volvió a cuestionar la formulación de las políticas de seguridad del gobierno y señaló como un error la falta de claridad desde el inicio, incluyendo la polémica por los recortes presupuestarios iniciales que afectaron a ministerios, entre ellos Seguridad Pública. A su juicio, medidas como aumentar penas o urgir proyectos no resolverán bandas armadas sin persecución efectiva y recursos permanentes para policías y prevención. También criticó declaraciones de la viceministra Ana Victoria Quintana por minar el diálogo con el Congreso.
“El Gobierno erró desde el primer día en no tener claro cuáles eran las políticas que pretendía aplicar y qué iban a cambiar”— Paulina Vodanovic
La tensión política se traslada al Congreso: Vodanovic adelantó que su colectividad optará por rechazar en general la megareforma de seguridad si el Ejecutivo no cambia su conducta de diálogo. Ese emplazamiento responde además a un cruce previo con el ministro Claudio Alvarado, quien instó al socialismo democrático a despegarse del Frente Amplio y el Partido Comunista para negociar. La pulseada entre la Casa Presidencial y la oposición condicionará el trámite legislativo en el Senado.
El nudo del conflicto es factual: la ministra Steinert declaró que no esperaba la exigencia de un plan estructurado, mientras Vodanovic y la interpretación de la ley sostienen que la cartera está mandatada a presentarlo. Paralelamente, la oposición afirma que los planes prometidos por el gobierno eran meras declaraciones sin sustento técnico, y el Ejecutivo insiste en que tiene propuestas en desarrollo.
El próximo hito es la Cuenta Pública del 1 de junio, donde el Presidente Kast tendrá la oportunidad de fijar una hoja de ruta y responder a las críticas sobre seguridad. De fondo quedará la decisión del Senado sobre la megareforma: si la oposición mantendrá un rechazo general o si el Ejecutivo logra enmendar su propuesta y abrir diálogo suficiente para destrabar el trámite.