El ataque es parte de la campaña 'Lanza del Sur', cuestionada por países y ONG por supuestas ejecuciones extrajudiciales.
Las fuerzas armadas de Estados Unidos llevaron a cabo este miércoles un ataque contra una embarcación en el Pacífico oriental que dejó al menos dos muertos, confirmó el Comando Sur (SOUTHCOM). El bombardeo es el segundo registrado en pocos días y el organismo publicó en redes sociales un video del operativo, que según su versión se realizó en aguas internacionales. SOUTHCOM calificó la nave como operada por "organizaciones terroristas designadas" y aseguró que ninguno de sus uniformados resultó herido.
El ataque integra la ofensiva militar bautizada como Lanza del Sur, iniciada en septiembre de 2025 por el Comando Sur para enfrentar el tráfico marítimo de drogas. Desde entonces las distintas notas oficiales y reportes periodísticos atribuyen a la campaña entre 190 y 195 muertes en más de 60 incidentes en el Caribe y el Pacífico, lo que ha encendido reclamos por falta de transparencia y posible uso excesivo de la fuerza. La escalada afecta la relación política con países de la región y obliga a plantear preguntas sobre criterios de identificación de objetivos.
El Comando Sur informó que el ataque ocurrió el 27 de mayo en el Pacífico oriental y acompañó su comunicado con material audiovisual del operativo. El mando militar afirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas del narcotráfico y que participaba en operaciones ilícitas, describiendo a sus tripulantes como "narcoterroristas". SOUTHCOM agregó que la acción fue ejecutada por la Fuerza Operativa Conjunta Lanza del Sur y que no hubo bajas propias.
“Bajo las órdenes del comandante del SOUTHCOM, la Fuerza Operativa Conjunta Lanza del Sur ha llevado a cabo un ataque cinético letal contra una embarcación operada por organizaciones terroristas designadas”— Comando Sur
Los reportes oficiales y periodísticos sitúan entre 190 y 195 el número de muertos atribuidos a Lanza del Sur desde su lanzamiento, tras más de 60 ataques en el Caribe y el Pacífico. El general Francis Donovan, comandante del SOUTHCOM, aparece como la máxima autoridad que ordenó las operaciones, según los comunicados que publicó el mando militar. La cifra acumulada se ha convertido en el indicador central de críticas sobre la escala y la letalidad de la campaña.
Organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales han denunciado presuntas ejecuciones extrajudiciales y falta de transparencia en los criterios para identificar objetivos en el mar. Las críticas se centran en que muchos ataques ocurren en aguas donde es difícil verificar identidad y cadena de mando, y en la escasa información pública sobre las pruebas que sostienen las acciones. Ese reclamo ha aumentado las tensiones diplomáticas entre Washington y gobiernos regionales.
El Comando Sur difundió un video del operativo y dijo que notificó inmediatamente a la Guardia Costera para activar búsquedas y rescates de posibles sobrevivientes, aunque en este ataque ninguno habría sobrevivido. En el incidente previo de la semana se reportó una persona fallecida y dos heridos, una rareza frente a otros episodios donde casi no se registran sobrevivientes. La comunicación pública de evidencias y la coordinación con agencias civiles sigue siendo un punto de fricción.
Analistas y reportes sitúan el surgimiento de Lanza del Sur en un contexto de presión regional y política, incluida la mención del caso del presidente venezolano Nicolás Maduro en el marco de operaciones y tensiones diplomáticas recientes. Esa dimensión geopolítica alimenta el debate sobre los objetivos reales de la campaña y su impacto en la soberanía marítima de países vecinos. El enfoque militarizado del problema del narcotráfico refuerza el cuestionamiento sobre alternativas multilaterales.
Las fuentes difieren en el recuento total de víctimas atribuibles a Lanza del Sur: algunos reportes citan 190 muertes, otros 193 o 195, según el conteo y la fecha de publicación. Además existe un choque de versiones entre la justificación oficial del Comando Sur —que sostiene que actúa sobre objetivos ligados al narcotráfico— y las acusaciones de organismos y ONG que hablan de posibles ejecuciones extrajudiciales y falta de pruebas públicas.
El próximo hito observable será si Washington publica más evidencias que respalden las identificaciones o si organismos independientes exigen y abren investigaciones formales. Además, habrá que seguir la reacción oficial de los países costeros y si se intensifican las solicitudes multilaterales para revisar los criterios operativos de Lanza del Sur.