Una delegación de altos ejecutivos —incluido Elon Musk— acompaña al presidente estadounidense en una gira centrada en comercio, inteligencia artificial y semiconductores, mientras Pekín ofrece mayor apertura y se negocian protocolos de seguridad para la IA.
01El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a China para una visita oficial en la que se reunirá con su par Xi Jinping y anunció que su primera petición será que “abra” China a las empresas estadounidenses, frase que publicó en Truth Social y que planteó como un llamado para que los ejecutivos que lo acompañan puedan “hacer su magia” y contribuir al desarrollo de la República Popular.
02La comitiva presidencial incluyó a una veintena de altos ejecutivos de sectores tecnológicos, financieros, aeroespaciales y agroindustriales —descrita por medios como un “dream team”— entre los que figuran Elon Musk (Tesla / SpaceX / X), Tim Cook (Apple), Jensen Huang (Nvidia, con versiones contradictorias sobre su presencia), Kelly Ortberg (Boeing), Larry Fink (BlackRock), Stephen Schwarzman (Blackstone), David Solomon (Goldman Sachs), Jane Fraser (Citi) y Dina Powell McCormick (Meta), entre otros.
03La presencia de Elon Musk en la delegación —viajó en el Air Force One junto a Trump, según reportes— se interpreta como un gesto de acercamiento político y una apuesta estratégica para Tesla, cuyo negocio en China es clave: la planta de Shanghái abastece el mercado local y exportaciones, y la compañía busca estabilizar su posición frente a rivales locales y avances regulatorios y tecnológicos chinos.
04Desde Pekín, el gobierno y la prensa estatal (Xinhua) dieron señales públicas de bienvenida: Xi Jinping dijo que las empresas estadounidenses han participado activamente en la reforma y apertura de China, que ambas partes se han beneficiado y que Pekín da la bienvenida a una mayor cooperación y oportunidades ampliadas para las compañías estadounidenses.
05En el ámbito de la tecnología y la IA, se avanzó en la intención de cooperación técnica y de seguridad: funcionarios estadounidenses indicaron que ambas partes discutirían formas de fortalecer la cooperación económica y ampliar el acceso al mercado chino, y el secretario del Tesoro Scott Bessent señaló a la prensa que se trabajará en un protocolo de seguridad sobre buenas prácticas para la IA para impedir que actores no estatales accedan a esos modelos.
06El caso de Nvidia y los semiconductores quedó en el centro de la atención: la administración estadounidense había autorizado la exportación del chip de IA H200 a China con condiciones de seguridad, pero modelos más avanzados (como Blackwell o futuros desarrollos) permanecen fuera de las autorizaciones. Sobre la presencia de Jensen Huang hubo versiones encontradas: medios y fuentes dijeron inicialmente que no estaba invitado, Emol informó su ausencia, mientras que Trump aseguró públicamente —y atacó a CNBC— que Huang viajaba en el Air Force One, mostrando la mezcla de diplomacia pública y disputas mediáticas alrededor del acceso a chips.
07Más allá de tecnología y finanzas, la visita busca concretar grandes ventas y acuerdos comerciales: fuentes citadas señalaban la posibilidad de un pedido masivo de Boeing —reportes mencionaron hasta 500 aviones 737 Max— que sería anunciado durante la gira, lo que explicaría la inclusión del CEO de Boeing en la delegación y subraya el objetivo de cerrar negocios de alto valor durante las conversaciones bilaterales.
08La gira tuvo efectos inmediatos en los mercados: la publicación de los nombres de la delegación impulsó alzas en acciones de empresas como Tesla, Illumina, GE, Boeing, Visa, Mastercard y Apple, reflejando la expectativa de acuerdos comerciales y de inversión. En el plano geopolítico, el viaje marca un intento de recomposición pragmática entre Washington y Pekín con foco en comercio, tecnología, IA y las tensiones estructurales que incluyen el acceso a semiconductores y el escenario en torno a Taiwán.