Precios escalan por estancamiento en negociaciones entre EE.UU. e Irán y restricciones al paso marítimo.
Los precios del petróleo retomaron una fuerte alza esta semana: el Brent superó los US$112 por barril y el WTI se acercó a los US$110 en medio de renovadas tensiones entre Washington y Teherán. El mercado reacciona a un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz y a declaraciones contradictorias sobre el avance de un acuerdo de paz. La volatilidad hizo que el crudo oscile con brusquedad jornada tras jornada.
La revalorización del crudo no es solo reacción a cifras diarias: incorpora la prima de riesgo por una posible interrupción prolongada del suministro a través de Ormuz y la percepción de que las negociaciones diplomáticas entre EE.UU. e Irán no avanzan de forma lineal. Además, el descenso de reservas comerciales y retiros históricos de la reserva estratégica en EE.UU. tensan aún más el mercado. El resultado es un mercado sensible a cada señal política.
Los rebrotes de beligerancia y las sucesivas rondas de rechazo y oferta entre Washington y Teherán han empujado al Brent a nuevos máximos semanales y al WTI a superar la barrera de los US$100 en varias sesiones. El tono de la Casa Blanca y las declaraciones del presidente estadounidense han servido de gatillo para movimientos rápidos en los futuros del crudo. El mercado comenzó a descontar primas por riesgo de suministro ante la incertidumbre sobre Ormuz.
“"etapas finales"”— Donald Trump
El estrecho de Ormuz sigue siendo el factor estructural del mercado: su bloqueo parcial y los episodios de intercambio de fuego han reducido el flujo normal de crudo que atraviesa una de las rutas más críticas. Al mismo tiempo, las reservas comerciales en Estados Unidos registraron descensos pronunciados y se efectuó un retiro histórico de la Reserva Estratégica, lo que estrecha el margen de maniobra ante nuevas interrupciones.
“"lista para actuar"”— Fatih Birol
Analistas señalan que el mercado ha alternado entre expectativas de desescalada y movimientos de tensão, con variaciones diarias amplificadas por comentarios políticos desde Washington y Teherán. Esa sensibilidad explica oscilaciones desde máximos de US$126 el Brent hasta caídas relevantes en días posteriores, mientras inversores y operadores reevalúan la prima de riesgo geopolítico.
“"Durante las últimas jornadas, los comentarios desde Washington y Teherán han generado movimientos bruscos"”— Lucas Santillán
Desde Teherán las autoridades mantienen una mezcla de advertencia y apertura: el ministro de Exteriores destacó que Irán no descarta reanudar la lucha, pero también dijo que sigue abierta la vía diplomática, lo que complica cualquier lectura única sobre la probabilidad de un acuerdo. Además, interlocuciones multilaterales —incluida la cumbre entre líderes— no han logrado aún destrabar de forma concreta el paso por Ormuz.
Hay un claro desacuerdo sobre el estado real de las negociaciones: por un lado se escuchan declaraciones presidenciales que hablan de etapas finales o una 'determinación final', y por otro las mismas jornadas registran rechazos a contraofertas iraníes y falta de avances prácticos para reabrir Ormuz. Esa contradicción explica por qué el mercado alterna entre fuertes subidas y caídas en cortos plazos.
El próximo hito será la siguiente ronda de decisiones: si Washington y Teherán aceptan enmiendas al proyecto de tregua y anuncian medidas concretas para reabrir el estrecho de Ormuz; paralelamente la AIE y países consumidores podrían decidir medidas sobre reservas estratégicas ante la temporada alta de viajes en junio-julio. Esas señales marcarán la siguiente dirección del mercado.