El sospechoso murió y un transeúnte resultó herido; el FBI investiga mientras la Casa Blanca permaneció bloqueada.
Agentes del Servicio Secreto abatieron a un hombre que abrió fuego el sábado por la tarde junto a un puesto de control de la Casa Blanca, en la intersección de la calle 17 y Pennsylvania Avenue. El tiroteo ocurrió poco después de las 18:00 hora local; el sospechoso fue trasladado a un hospital donde fue declarado fallecido. Un transeúnte también resultó herido durante el intercambio de disparos. El presidente Donald Trump estaba en la residencia y no resultó afectado.
La víctima fatal fue identificada por autoridades y medios como Nasire Best, de 21 años, quien ya había tenido encuentros previos con el Secret Service y antecedentes de problemas de salud mental. El incidente obliga a reabrir el debate sobre la seguridad del perímetro presidencial tras una serie de episodios en Washington en las últimas semanas. El FBI se sumó a la investigación y las autoridades prometen más detalles a medida que recaben pruebas forenses y testimonios.
El Servicio Secreto informó que el atacante extrajo un arma de una bolsa y comenzó a disparar hacia un puesto de control poco después de las 6 p.m. Los agentes respondieron con fuego de servicio y alcanzaron al sospechoso, que fue llevado a un centro asistencial donde falleció, según la declaración oficial de la entidad.
“La Policía del Servicio Secreto respondió al fuego, impactando al sospechoso, quien fue trasladado a un hospital del área donde posteriormente fue declarado fallecido”— Anthony Guglielmi
Un transeúnte resultó alcanzado por disparos y permanecía en condición grave pero estable, según reportes policiales. Las autoridades señalaron que no está claro si la herida fue causada por los disparos iniciales del atacante o por el intercambio posterior de los agentes, y el Servicio Secreto dijo que ningún funcionario suyo resultó herido.
“Our thoughts are also with the innocent bystander who was wounded during this incident”— Sean Curran
Los reportes de prensa identificaron al fallecido como Nasire Best, de Dundalk, Maryland, de 21 años. Registros judiciales y policiales indican que Best había sido detenido previamente en 2025 tras intentar acercarse a zonas restringidas de la Casa Blanca, fue internado involuntariamente en un centro psiquiátrico y en ocasiones proclamó ser Jesucristo, según documentos citados por medios.
La escena obligó a un amplio despliegue de seguridad y al cierre temporal del conjunto presidencial; periodistas presentes en el Jardín Norte fueron evacuados y resguardados en la sala de prensa. Corresponsales describieron un instante de pánico mientras agentes ordenaban cubrirse y colocaban marcadores de evidencia en la acera frente al complejo.
“It sounded like dozens of gunshots”— Selina Wang
El tiroteo se produce en el contexto de al menos dos incidentes armados recientes cerca del presidente y reaviva el debate sobre medidas de seguridad. El propio presidente Trump, que decidió quedarse en la residencia ese fin de semana, usó el episodio para reforzar su pedido de fondos adicionales para mejoras en la seguridad del complejo.
“possible obsession with our Country’s most cherished structure”— Donald Trump
Las versiones difieren sobre la intensidad del tiroteo: cadenas y testigos hablaron de decenas de detonaciones o de entre 15 y 30 disparos, mientras que otros reportes citan tres disparos hacia la fachada. También permanece sin aclarar si la herida del transeúnte fue causada por el atacante o por el fuego de repuesta de los agentes.
El siguiente hito será la entrega de resultados de la investigación conjunta del Secret Service y el FBI: forenses, la autopsia del sospechoso y la determinación oficial sobre la secuencia de disparos. También se espera una actualización sobre el estado médico del transeúnte y declaraciones públicas que aclaren motivaciones y posibles medidas de seguridad adicionales.