En mayo de 2026 la Comisión de Hacienda vivió sesiones ásperas por el ingreso de indicaciones sustitutivas al plan Quiroz y, en paralelo, persiste el conflicto sobre la llamada “ley de amarre” y el financiamiento del reajuste público discutido a principios de año.
01Resumen general: en el Congreso confluyen dos frentes legislativos conflictivos. Por un lado está la tramitación del megaproyecto de Reconstrucción Nacional —vinculado al paquete económico del Ejecutivo y operativo desde la estrategia del ministro Jorge Quiroz—, que enfrentó un “tsunami” de casi 1.300 indicaciones y la decisión del gobierno de ingresar indicaciones sustitutivas para anular la mayoría de las enmiendas opositoras. Por otro lado, a comienzos de 2026 se debatió con fuerza el proyecto de reajuste del sector público y la controversial llamada “ley de amarre”, que busca ordenar la estabilidad de contratas y regular a asesores de confianza política, generando rechazo y dudas sobre su costo y financiamiento.
02Qué ocurrió en la Comisión de Hacienda (mayo 2026): la instancia se transformó en un escenario tenso cuando el presidente de comisión, el diputado Agustín Romero (Republicanos), aplicó el reglamento para declarar inadmisibles o improcedentes gran número de indicaciones y habilitó la presentación de una indicación sustitutiva del Ejecutivo. La maniobra dejó sin efecto buena parte de las casi 1.300 indicaciones presentadas por la oposición y motivó fuertes reproches de diputados que denunciaron restricciones al derecho a colegislar y procedimientos “dictatoriales”.
03Reacciones de la oposición: legisladores de distintos sectores calificaron la maniobra del Ejecutivo como un intento de evadir el debate y algunos la llegaron a llamar “fraude constitucional”. Voces como el diputado Raúl Leiva (PS) advirtieron que el gobierno “cae en el mismo juego del obstruccionismo” y cuestionaron que se usen indicaciones sustitutivas para anular un debate legítimo; otros parlamentarios (Carlos Bianchi, Jorge Brito, Daniel Manouchehri) denunciaron la utilización antojadiza del reglamento por parte de la presidencia de comisión.
04Defensa oficialista y estrategia de negociación: desde el gobierno y el oficialismo se defendió la indicación sustitutiva como una herramienta legítima para ordenar la discusión, evitar dilaciones y permitir la votación. En paralelo, el ministro Quiroz intensificó las gestiones políticas —incluyendo reuniones con la bancada DC— para asegurar apoyos más allá de la derecha, buscando aislar a los sectores de izquierda que dilataron la tramitación y obtener una mayoría más amplia para avanzar con el paquete económico (puntos de acercamiento señalados incluyen invariabilidad tributaria y Fondo Común Municipal).
05La “ley de amarre” y el reajuste del sector público (enero 2026): el ministro de Hacienda Nicolás Grau defendió la iniciativa que acompaña el reajuste de 3,4% (con mayores alzas para remuneraciones mínimas y bonos para ingresos bajos) y dijo que la norma pretende distinguir por ley a los asesores de confianza —quienes deberán cesar al término del gobierno— de los funcionarios de carrera, y establecer causales y fundamentos objetivos para la no renovación de contratas. Grau reconoció que, por el debate generado, será difícil su aprobación, pero la calificó como una discusión necesaria.
06Dudas sobre costo y financiamiento: la oposición criticó que las explicaciones de Hacienda no resolvieron dudas clave sobre el costo fiscal y su financiamiento. En la exposición pública se detalló un mayor costo estimado (por ejemplo, US$1.775 millones en 2026 según el proyecto) que el Ejecutivo propone financiar con holguras en subtítulos presupuestarios (subtítulo 21), reasignaciones y la partida Tesoro Público; sin embargo, los parlamentarios reclamaron la ausencia del “inflactor” y pidieron el pronunciamiento del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), cuya comparecencia fue agendada para clarificar la materia antes de votaciones generales.
07Postura política de la oposición sobre el reajuste: los bloques opositores acordaron no continuar reuniones con Hacienda hasta conocer el texto e informe financiero completos y anticiparon que rechazarán las normas calificadas como “amarre” (restricciones a despidos de contrata y creación de cargos), pidiendo que esos contenidos se voten por separado si corresponden. Además alertaron sobre medidas misceláneas del proyecto que implicarían gasto adicional y creación de cargos en organismos como Obras Públicas, Enap o el Instituto de Previsión Social.
08Estado del proceso y riesgos políticos: las sesiones recientes muestran que el Ejecutivo busca acelerar y ordenar la tramitación de sus iniciativas —tanto el megaproyecto de reconstrucción como el paquete económico y el reajuste—, pero ello ha generado un desgaste político, acusaciones de falta de transparencia y riesgo de fractura en la negociación legislativa. El gobierno apuesta a sumar a sectores como la DC para dotar de legitimidad al proyecto y evitar depender solo del PDG, mientras que la oposición insiste en exigir información financiera y proteger el derecho a debatir y colegislar en la Comisión de Hacienda.