Después de un 2025 excepcional para la Bolsa de Santiago y máximos históricos a comienzos de 2026, mayo muestra correcciones; el cobre impulsa al peso y el dólar sigue sensible a factores globales y flujos internacionales.
01El Ipsa cerró 2025 con un salto extraordinario —cerca de 56–57%—, registrando su mejor rendimiento anual en décadas y apoyado en mayores volúmenes de transacción y mejores resultados corporativos. En ese contexto SQM se convirtió en la compañía más valiosa del mercado local, impulsando la capitalización bursátil del selectivo y consolidando el tono alcista que marcó el cierre del año.
02A comienzos de 2026 la racha alcista continuó: el Ipsa rozó y luego superó barreras históricas (cercanas a 10.500 puntos y posteriormente la barrera de 11.000), impulsado además por flujos internacionales que buscaron mercados fuera de EE.UU. tras episodios que generaron mayor aversión al riesgo en ese país. Ese impulso coincidió con un entorno externo de cautela por datos y expectativas económicas en Estados Unidos.
03El cobre ha sido el motor determinante para la economía y los mercados locales: durante diciembre de 2025 acumuló fuertes alzas (con precios spot reportados por Cochilco y subidas mensuales relevantes) y en mayo de 2026 continuó escalando hasta niveles inéditos en la Bolsa de Metales de Londres. Ese rally del metal rojo ha dado soporte al peso chileno y ha sido citado por analistas como el factor principal detrás de episodios de apreciación del peso frente al dólar.
04La evolución del dólar en Chile mostró fuerte volatilidad entre 2025 y 2026: en 2025 la divisa acumuló una caída anual relevante (la mayor baja anual desde 2009), moviéndose en torno a la zona psicológica de $900 en varias jornadas y, más recientemente (mayo de 2026), registró cotizaciones por debajo de los $890 gracias al impulso del cobre. Analistas advierten, sin embargo, que otros factores —como el diferencial de tasas con EE.UU. y un premio por riesgo local— siguen condicionando su trayectoria.
05Perspectivas y riesgos: los analistas mantienen la atención en los siguientes factores que podrían afectar la tendencia local: la evolución de los precios del cobre; la publicación de datos de inflación y empleo en EE.UU. y las decisiones de la Fed; flujos internacionales (incluidas salidas o reubicaciones de capital); y riesgos geopolíticos que alimentan la volatilidad en materias primas y en tasas. En mayo de 2026 los comentaristas también destacaron tensiones entre EE.UU. e Irán, los altos niveles del petróleo y reuniones diplomáticas de alto nivel como variables a seguir.