La acusación se suma a la investigación congresal sobre los archivos de Epstein y renueva demandas de rendición de cuentas.
Sarah Kellen, exasistenta personal de Jeffrey Epstein, testificó ante un comité de la Cámara de Representantes y acusó al exalcalde de Miami Beach Philip Levine de agresión sexual, además de nombrar al estilista Frédéric Fekkai y al fotógrafo Patrick Demarchelier como presuntos implicados. Kellen dijo haber sufrido abusos emocionales y sexuales durante los 15 años que trabajó con Epstein y compareció sin juramento; Levine no ha hecho comentarios públicos sobre la acusación.
La comparecencia de Kellen se enmarca en una investigación más amplia que ha entrevistado a figuras de alto perfil y examina cómo el gobierno manejó los archivos de Epstein, pero que hasta ahora no ha producido cargos penales adicionales. Pam Bondi, exfiscal general, fue entrevistada y defendió la gestión del material; legisladores demócratas, entre ellos Robert Garcia y Ro Khanna, reprocharon su negativa a responder preguntas sobre el presidente Donald Trump y criticaron la divulgación caótica de expedientes y fotografías que, dicen las sobrevivientes, ha agravado el daño.
El comité, liderado por miembros que han actuado de forma interpartidista, seguirá citando a testigos: el representante James Comer anunció entrevistas próximas con varias personas vinculadas a Epstein mientras las sobrevivientes piden mayor transparencia y responsabilidades. Queda por resolverse si el Congreso obtendrá nuevas pruebas publicadas o grabaciones completas de testimonios, y si esas revelaciones derivarán en investigación penal adicional.