Araos contradice a la ministra Ximena Lincolao y asegura que hubo una orden para diseñar desvinculaciones masivas; conflicto escaló tras reuniones en La Moneda y en la sede del ministerio
01El conflicto estalló con la renuncia del subsecretario Rafael Araos y la posterior contradicción pública entre él y la ministra Ximena Lincolao: mientras Lincolao negó la existencia de una lista o plan de despidos masivos y atribuyó la salida a “estilos distintos” de trabajo, Araos afirmó públicamente que la orden para diseñar y ejecutar un plan de desvinculaciones masivo “es real” y que existen testigos que lo corroboran.
02Según la reconstrucción que aportan fuentes internas, el quiebre definitivo se produjo tras una reunión en La Moneda (el 30 de abril) en la que participaron Lincolao, Araos y el jefe de Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval. En ese encuentro, apuntan las versiones, se discutió la necesidad de ajustar el presupuesto del ministerio y se habría encargado a Araos diseñar un plan para reducir la dotación en torno a 40–48 personas, cifra equivalente a cerca de un tercio del personal.
03Tras esa reunión en Palacio, la tensión continuó en la sede del Ministerio de Ciencia, donde Lincolao convocó a un encuentro con su equipo directivo y, según varios presentes, le pidió a Araos que repitiera ante los testigos la instrucción recibida en La Moneda. Araos habría respondido explícitamente que le pidieron “echar 48 personas” y que por ello no estaba dispuesto a ejecutar la medida, lo que terminó por precipitar su renuncia.
04La ministra Lincolao intentó desdramatizar la crisis en entrevistas y comunicados: reiteró que “nunca existió una lista” ni un 30% de despidos, sostuvo que la salida de Araos se enmarca en diferencias de estilo entre alguien proveniente de la academia y otra del mundo de la innovación, y describió la salida como “una decisión mutua”. Además, durante la crisis la ministra deshabilitó temporalmente los comentarios de su cuenta de Instagram, acción revertida posteriormente por reglamentos que afectan cuentas de autoridades públicas.
05La crisis tuvo efectos internos: además de la dimisión de Araos, desde su entorno y la repartición reportaron renuncias en su equipo —entre ellas la jefa de gabinete Camila Skewes y la jefa de la División Jurídica Alejandra Tagle— y se activó la inquietud entre funcionarios por el temor a una ola de despidos. La asociación de trabajadores del ministerio convocó a una reunión extraordinaria para analizar la situación y evaluar acciones frente a las versiones sobre desvinculaciones.
06En los intentos por contener la crisis, desde La Moneda —según fuentes— intervinieron el Presidente José Antonio Kast, el ministro del Interior Claudio Alvarado y el jefe de Comunicaciones del Palacio para convencer a Araos de no renunciar; hubo reuniones para intentar revertir su decisión mientras la ministra estaba en una gira a Estados Unidos. Pese a esos gestos, la disputa trascendió a la esfera pública y se instaló como un conflicto político y administrativo dentro de la cartera.
07El episodio deja al ministerio con la necesidad urgente de nombrar a un nuevo subsecretario que pueda articular mundos distintos (academia, innovación, empresas y sociedad civil) y con un ambiente de trabajo tensionado por la desconfianza sobre decisiones de recursos humanos en un contexto de ajuste fiscal; será el foco de atención política y administrativa en los próximos días.