Una victoria del equipo de Alexis este domingo garantiza la permanencia; el técnico pide máxima concentración.
Sevilla recibe al Real Madrid este domingo a las 13:00 en el Ramón Sánchez‑Pizjuán con la permanencia en la Primera División al alcance: una victoria aseguraría matemáticamente la salvación a falta de una fecha. El equipo de Alexis Sánchez y Gabriel Suazo llega tras tres triunfos seguidos y ocupa el 12° lugar, cuatro puntos por encima de la zona de descenso. El entrenador Luis García Plaza advirtió que, pese al momento positivo, "nos queda un paso, no está hecho" y exigió máxima intensidad. El encuentro será determinante para cerrar la lucha por la categoría.
La cita transforma la tabla: si Sevilla gana ante el líder, garantiza la permanencia y elimina la presión matemática en la última fecha; un empate también podría bastar por la configuración de partidos entre rivales directos. Tras tres victorias, el club andaluz incluso contempla un remoto objetivo europeo si mantiene la racha, pero la prioridad sigue siendo evitar el descenso. La advertencia del cuerpo técnico apunta a no confiarse frente a un Real Madrid que puede decidir el partido con individualidades.
Luis García Plaza ha repetido la misma receta en la previa: exaltación de la entrega y cautela. El técnico subrayó que la permanencia no está conseguida y pidió a sus jugadores máxima dedicación en los 90 minutos para "ir a full" y evitar relajaciones que puedan costar caro ante un rival de la talla del Madrid.
“Nos queda un paso, no está hecho”— Luis García Plaza
Alexis Sánchez ha tenido un impacto decisivo desde el banco en las últimas tres jornadas: marcó el gol del triunfo ante la Real Sociedad, asistió en el 2-1 frente al Espanyol y recuperó el balón clave en el 3-2 contra Villarreal. Ese aporte le ha valido elogios públicos del cuerpo técnico y ha alimentado la esperanza de la afición en momentos críticos.
El plantel sevillista también ha encontrado gol en otras piezas: Akor Adams figura entre los anotadores recientes y contribuye al equilibrio ofensivo que ha permitido enlazar triunfos. El rendimiento colectivo ha reducido la presión sobre la columna vertebral del equipo, aunque la rotación y el cansancio siguen siendo factores en la planificación táctica.
En la tabla, Sevilla aparece 12° y cuatro puntos por encima del descenso; Levante y Mallorca ocupan puestos de descenso y Elche lucha por salir, por lo que los resultados cruzados en la penúltima fecha pueden complicar o facilitar la salvación. Si Sevilla pierde, deberá mirar otros marcadores; si empata o gana, se acerca o asegura la permanencia respectivamente.
La movilización de la hinchada también apareció en la agenda: el cuerpo técnico destacó el apoyo de los seguidores, que llevaron alrededor de 600 personas al último viaje a Villarreal, un factor anímico a tener en cuenta en el Sánchez‑Pizjuán. El ambiente podría resultar determinante en un partido donde Sevilla necesita energía y convicción.
El próximo hito es el partido de este domingo ante Real Madrid (13:00 hora chilena) en el Ramón Sánchez‑Pizjuán; el resultado definirá si Sevilla puede afrontar la última fecha con la permanencia asegurada o con cuentas pendientes ante el Celta. La resolución deportiva de este encuentro marcará la agenda del club para la próxima semana.