Metro paga taxi gratis por fallas en ascensores
Protocolo permite radiotaxi sin costo para usuarios con movilidad reducida; la medida existe pero pocos pasajeros la conocen.
- 01Beneficio operativo
- 02El caso que lo puso en foco
- 03Confusión sobre el acceso
- 04Seguridad y límites
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
Metro de Santiago dispone de un protocolo que, ante fallas de ascensores, financia el traslado en radiotaxi para usuarios con movilidad reducida, adultos mayores o quienes se desplacen con coche. El servicio se coordina desde el centro de atención y el personal de estación acompaña al pasajero hasta la llegada del vehículo. La medida saltó a la agenda pública tras un episodio de personas atrapadas en un ascensor y reportes sobre equipos fuera de servicio en la red. Pese a eso, muchos usuarios desconocen el número y las condiciones para activar la ayuda.
El protocolo convierte un episodio cotidiano —un ascensor fuera de servicio— en una interrupción crítica de la autonomía de usuarios dependientes de transporte vertical. Metro de Santiago garantiza radiotaxi sin costo para llevar al pasajero a una estación con accesibilidad operativa, prohíbe el uso de escaleras mecánicas para trasladar sillas de ruedas y exige acompañamiento de personal. La escasa difusión del beneficio y la existencia de fallas simultáneas en varios equipos elevan el riesgo de trayectos interrumpidos para quienes más dependen del sistema.
Beneficio operativo
El protocolo se activa cuando un usuario con movilidad reducida, una persona mayor o quien viaje con coche no puede continuar su trayecto por la interrupción del transporte vertical. El pasajero debe comunicarse con el centro de atención para coordinar el radiotaxi que Metro paga hasta la estación con ascensores operativos; mientras tanto, el personal de la estación acompaña al usuario en el andén. Si el pasajero rechaza el taxi o este presenta demoras, la alternativa autorizada es el “traslado a pulso”, que debe ejecutarlo un equipo mínimo de cuatro trabajadores para garantizar la estabilidad de la persona. Metro establece la prestación como preferente precisamente por los riesgos asociados a otras opciones de movilidad.
El caso que lo puso en foco
El episodio que llamó la atención pública ocurrió cuando cinco personas quedaron atrapadas en un ascensor de la estación Manquehue, lo que volvió a poner sobre la mesa las fallas de equipos verticales. Una usuaria identificada como Myriam relató que, en otra ocasión, debió recorrer a pie la conexión entre estación Tobalaba y la Línea 4 debido a ascensores fuera de servicio y describió el desgaste físico que eso le provocó. Metro informó que la red cuenta con más de 900 equipos de transporte vertical y que en un día reciente había 23 ascensores y 13 escaleras mecánicas fuera de servicio; la empresa dijo además que existe un plan de inversión de 120 millones de dólares para los próximos diez años. El contraste entre la magnitud del parque y las fallas puntuales explica por qué los protocolos de contingencia siguen siendo relevantes.
Confusión sobre el acceso
Usuarios y entrevistados señalan que el servicio está poco difundido: varios pasajeros dijeron no conocer la opción del radiotaxi gratuito. Esa falta de información se refleja incluso en los números de contacto que circulan públicamente: mientras que la guía práctica difundida en algunas piezas indica el 800 540 800 para activar la ayuda, el centro de atención señalado por Metro en otros reportes aparece como 600 540 6000. La ambigüedad complica el acceso rápido a la asistencia en momentos críticos y aumenta la frustración de quienes enfrentan barreras físicas en el viaje.
Seguridad y límites
Metro enfatiza límites claros por razones de seguridad: el personal de estación tiene prohibido trasladar a personas en silla de ruedas por las escaleras mecánicas y debe priorizar métodos que reduzcan el riesgo de accidentes. El radiotaxi financiado por la empresa aparece como la vía más segura y cómoda; el traslado manual por parte de trabajadores solo se autoriza como excepción y bajo protocolos que exigen equipo suficiente. Estas reglas buscan equilibrar la necesidad de continuidad del viaje con la obligación de minimizar daños físicos al usuario y al personal.
La obligación de Metro de garantizar alternativas de movilidad para personas con discapacidad convive con un parque de más de 900 ascensores y escaleras mecánicas que requieren mantenimiento constante; el aumento de fallas en días puntuales y episodios de vandalismo o mal uso han tensionado la operación. Metro anunció un programa de inversión de 120 millones de dólares para los próximos diez años destinado a mitigar estas deficiencias y mejorar la disponibilidad de equipos verticales. Mientras tanto, el operador mantiene canales de coordinación y un centro de atención para activar radiotaxis y otras contingencias inmediatas.
Hay discrepancia sobre el número de contacto para activar el beneficio: algunas guías públicas señalan 800 540 800, mientras que Metro figura en otros reportes con el 600 540 6000. Además, las cifras de ascensores y escaleras fuera de servicio corresponden a jornadas puntuales y pueden variar entre reportes.
Atento a la ejecución del plan de inversión de Metro para los próximos diez años y a si la empresa actualiza y homologa sus canales de difusión del servicio (incluido el número de call center). En las próximas semanas conviene verificar en el sitio web o la app el estado diario de ascensores antes de salir, y observar si se anuncian campañas de información dirigidas a usuarios con movilidad reducida para mejorar el acceso al radiotaxi gratuito.