Moscú advierte de nuevos ataques contra Kiev y pide retirar misiones, elevando el riesgo para la diplomacia y la posibilidad de mediación.
El ministro de Exteriores Sergey Lavrov telefoneó al secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, para instarle a evacuar al personal diplomático estadounidense de Kiev ante lo que Moscú describió como un inminente ataque con misiles. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso afirmó que, por orden del presidente Vladimir Putin, las Fuerzas Armadas están lanzando “ataques sistemáticos” contra instalaciones usadas por las fuerzas ucranianas y “centros de toma de decisiones”, y recomendó la evacuación a Estados Unidos y a otras delegaciones con representación en la capital.
Rubio, de viaje en India, dijo a periodistas que EE.UU. está dispuesto a mediar si surge una oportunidad, aunque no hay negociaciones activas, y que transmitió a Donald Trump el pedido de Lavrov. La llamada llega tras una nueva oleada de bombardeos sobre Kiev y a la advertencia rusa respondió el Ministerio de Exteriores ucraniano, que calificó el anuncio de “chantaje desvergonzado” y agradeció a las legaciones que mantienen a su personal en la ciudad pese a las amenazas.
El próximo hito observable será la decisión de las misiones extranjeras sobre abandonar o mantener personal en Kiev y si esa respuesta abre o cierra una ventana para la mediación que propone Washington; al mismo tiempo queda por ver si Moscú ejecuta los nuevos ataques contra los objetivos señalados por su canciller.