Presentado en la Cámara, propone recuperación territorial, mayor eficacia policial y fortalecimiento institucional; académicos valoran el rumbo pero piden medidas precisas, metas y recursos
01La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, presentó en una sesión especial de la Cámara de Diputados su Plan de Seguridad Pública, que ella calificó como “contundente”, y que busca orientar la gestión del ministerio mediante tres objetivos prioritarios: recuperación del control territorial por parte del Estado, aumento de la eficacia policial y del sistema de persecución criminal, y el fortalecimiento institucional.
02El plan se estructura en ejes estratégicos que incluyen el combate al crimen organizado y al terrorismo, la recuperación territorial, prevención integral del delito, fortalecimiento policial, análisis criminal, coordinación con municipios y actores privados, y nuevas facultades ministeriales. Steinert detalló además medidas para intervenir fronteras, rutas, calles, cárceles, puertos y territorios tomados por bandas criminales.
03En materia de control territorial, la iniciativa describe seis dimensiones de acción: control de fronteras (vigilancia tecnológica, reactivación de mesas de coordinación y cooperación internacional), control de rutas (Plan Escudo en Ruta, controles vehiculares permanentes y expansión del sistema SITIA con IA), control de calles (presencia policial y fiscalización del porte ilegal de armas), control de cárceles (fortalecimiento de inteligencia penitenciaria y la incorporación de Gendarmería al Ministerio de Seguridad), control de puertos (trazabilidad y fiscalización reforzada) y la intervención en territorios tomados con una estrategia de “Recuperamos, Devolvemos y Evitamos su recaptura”.
04El paquete de medidas anunciado incluye, entre otras acciones concretas mencionadas, la actualización de la Política contra el Crimen Organizado, la creación de una Estrategia Nacional contra el Terrorismo, desalojos en terrenos tomados, la creación de un Centro de Análisis Criminal, reformas a mallas curriculares de Carabineros, aumentos en la remuneración para aspirantes a la policía uniformada, y mayores controles en fronteras y carreteras.
05Académicos y especialistas valoran que el plan sitúe con claridad el foco en el crimen organizado transnacional y en la necesidad de una política de Estado, y coinciden en que muchos de los ejes anunciados apuntan en la dirección correcta; sin embargo, advierten que el principal desafío será transformar esos anuncios en capacidades reales, sostenidas y territorializadas, con indicadores que permitan medir eficacia y resultados.
06Las críticas más duras señalan que lo presentado funciona más como un conjunto de eslóganes que como un plan ejecutable: faltan objetivos medibles, líneas base, cronogramas, responsables nominados, presupuesto consolidado y criterios de evaluación. Expertos remarcan que sin estos elementos las propuestas corren el riesgo de quedar como comunicación política y no traducirse en mejoras operativas sostenibles.
07Además, especialistas identifican vacíos temáticos y técnicos en la propuesta: piden una mirada específica sobre niños, niñas y adolescentes involucrados en delitos, una segunda generación de reformas procesales para investigaciones complejas, mayor énfasis en persecución patrimonial y comiso de activos, y plataformas interoperables de análisis criminal e inteligencia judicial para que la estrategia sea auditable y efectiva en el tiempo.
08En síntesis, el anuncio de Steinert consolida una agenda amplia sobre control territorial, modernización tecnológica y refuerzo institucional que, según el Ejecutivo, ya está en ejecución; pero la comunidad técnica exige que esa hoja de ruta se traduzca en metas, recursos, responsables y mecanismos de evaluación claros para evitar que las medidas queden en declaraciones y no en resultados medibles en seguridad pública.