El avistamiento intensifica la urgencia del plan para controlar una población invasora que afecta seguridad, pesca y ecosistemas del Magdalena.
Un hipopótamo fue avistado en la vereda Cuatro Bocas, en Barrancabermeja, y la Secretaría de Ambiente local calificó su presencia como “peligrosa para la comunidad”, al informar que el ejemplar mostró comportamiento territorial cerca de escuelas, zonas pobladas y áreas con operación de Ecopetrol, lo que ha desplazado a pescadores que temen ingresar al río Magdalena, según Leonardo Granados, secretario de Ambiente de la ciudad.
El problema se remonta a los cuatro hipopótamos introducidos en los años 80 en la Hacienda Nápoles por Pablo Escobar, que se reprodujeron y hoy conforman una población estimada en alrededor de 200 ejemplares y que, de no controlarse, podría superar los 1.000 para 2035; expertos y autoridades advierten que además de riesgos para las personas estos mamíferos alteran riberas y la química del agua y desplazan a fauna nativa, mientras que esfuerzos de captura y esterilización han sido lentos y costosos, recordó el biólogo David Echeverri al describir la complejidad técnica del control. En abril el Ministerio de Ambiente aprobó un plan que contempla la eutanasia de 80 hipopótamos junto a traslados a centros de custodia.
Las autoridades locales se coordinaron con el Ministerio de Ambiente, la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas (Cornare) y la Procuraduría para avanzar un plan de control prioritario, y mientras persiste el debate entre eutanasia y reubicación internacional, la organización Vantara de la India enviará un equipo a Colombia en las próximas semanas para evaluar el traslado de ejemplares; queda pendiente que CITES y los países receptores otorguen permisos y que el Gobierno precise qué animales serán sacrificados o trasladados.