Reglamento publicado establece fechas hasta 2028 y encarga a Sernac fiscalizar cumplimiento y rotulado claro.
El Ministerio de Economía publicó en el Diario Oficial el reglamento que fija el puerto USB Tipo C como estándar obligatorio para dispositivos electrónicos en Chile, en aplicación de la Ley N° 21.695. La norma entra en vigor de forma gradual: desde octubre de 2026 para teléfonos celulares nuevos y desde octubre de 2028 para otras diez categorías, entre ellas computadores portátiles, tablets y audífonos. El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) queda encargado de fiscalizar el cumplimiento y sancionar a los comercios que vendan equipos no conformes. El objetivo declarado es reducir residuos electrónicos y ahorrar costos a los hogares.
La medida busca replicar el modelo europeo y alinearse con la Comisión Electrotécnica Internacional para facilitar la comercialización de productos ya compatibles fuera de Chile. El reglamento obliga además a rotular en la caja si el dispositivo incluye cargador, su potencia y compatibilidad con carga rápida USB Power Delivery. Las obligaciones aplican solo a equipos nuevos vendidos desde las fechas señaladas; los cargadores y aparatos que ya usan las personas no se ven afectados. El Sernac deberá revisar cada dos años la lista de categorías sujetas a la regla.
El reglamento divide los aparatos en dos grupos por complejidad técnica y fija plazos claros: los teléfonos celulares nuevos deberán incorporar puerto USB‑C desde octubre de 2026. Dos años después, en octubre de 2028, la obligación se extenderá a notebooks, tablets, cámaras digitales, auriculares, consolas portátiles, parlantes, lectores electrónicos, teclados, mouse y sistemas de navegación portátil. La norma se aplica a importadores y comercios que vendan equipos nuevos a partir de esas fechas, por lo que los dispositivos ya en uso no exigen cambios inmediatos. Las empresas deberán adaptar sus catálogos y cadenas de suministro para cumplir con el calendario establecido.
El Sernac asumirá la fiscalización y podrá multar a las marcas y comercios que vendan equipos no conformes una vez que las obligaciones entren en vigor. La normativa exige además que los proveedores informen antes de la compra, mediante pictogramas y etiquetas, si el producto incluye cargador y cuáles son sus capacidades de carga. El organismo también atenderá reclamos de consumidores y deberá evaluar cada dos años si corresponde ampliar o modificar la lista de dispositivos regulados. La medida introduce mecanismos de control que apuntan a evitar prácticas comerciales opacas sobre inclusión de cargadores.
La cartera que lidera Daniel Mas subrayó que la obligación de rotulado buscará mayor transparencia para que el consumidor sepa si el producto incluye el 'cubo' de carga, su potencia y compatibilidad con carga rápida. Ese etiquetado obligatorio pretende evitar compras engañosas y facilitar la comparación entre ofertas, según la explicación del ministerio. Las tiendas deberán adaptar su etiquetado y material promocional antes de las fechas de implementación. El cambio también podría modificar ofertas comerciales que hoy separan la venta del cargador del equipo principal.
El subsecretario Karlfranz Koehler defendió la medida como un ahorro para las familias y una contribución a la sustentabilidad, al tiempo que destacó la armonización con normas internacionales. "permitirá a las personas usar un mismo cargador para distintos dispositivos, contribuyendo al ahorro en los hogares y a la reducción de residuos electrónicos", dijo el subsecretario en la explicación del reglamento. Alinear la regulación con la Comisión Electrotécnica Internacional facilita además que fabricantes que ya cumplen en otros mercados no deban hacer adaptaciones costosas. El argumento técnico busca reducir fricciones para importadores y distribuidores.
“permitirá a las personas usar un mismo cargador para distintos dispositivos, contribuyendo al ahorro en los hogares y a la reducción de residuos electrónicos”— Karlfranz Koehler
El próximo hito operativo será octubre de 2026, cuando la venta de teléfonos nuevos sin USB‑C quede prohibida y comiencen a llegar las primeras denuncias y fiscalizaciones de Sernac. A partir de esa fecha será posible medir la capacidad de las tiendas y fabricantes para adaptarse y la efectividad del rotulado obligatorio. El Sernac deberá además publicar su primera revisión sobre la lista de dispositivos dentro de dos años.