El ensayo refuerza la carrera armamentista tras el fin del New START y plantea un nuevo hito en la seguridad estratégica global.
El martes Rusia realizó el lanzamiento de prueba del misil balístico intercontinental Sarmat, un sistema que el presidente Vladimir Putin describió como “el sistema de misiles más poderoso del mundo” capaz de portar ojivas nucleares y recorrer más de 35.000 kilómetros, según informó el Kremlin. Putin afirmó que la carga útil del Sarmat es “más de cuatro veces superior” a la de misiles occidentales comparables y adelantó que el arma entrará en “servicio de combate” antes de fin de año.
Tras la expiración del tratado New START en febrero, Moscú presentó el ensayo como un “logro muy importante” para su seguridad; el portavoz Dimitri Peskov aseguró que los lanzamientos se realizaron con notificación previa y conforme a prácticas internacionales, mientras que el comandante Sergei Karakayev destacó que la prueba confirma el diseño y la capacidad del Sarmat para sortear sistemas antimisiles. Al mismo tiempo, el investigador Pavel Podvig, del Instituto de las Naciones Unidas para la Investigación sobre el Desarme, consideró realista un despliegue en 2025 pero opinó que el nuevo misil no alterará de forma sustancial la capacidad disuasoria existente.
El próximo hito será comprobar si el Sarmat efectivamente alcanza disponibilidad operativa en el plazo anunciado y cómo responderán Washington y otros gobiernos: Peskov dijo no haber registrado reacciones oficiales desde Estados Unidos, mientras que conversaciones militares de alto nivel entre ambos se han restablecido sin que exista por ahora indicio de renovación del tratado. El debate abierto es si el despliegue acelerará nuevas negociaciones de control de armas o intensificará la competencia estratégica.