El ensayo, anunciado el 12 de mayo de 2026, refuerza a juicio del Kremlin la disuasión rusa tras el fin del tratado New START y genera nuevas incertidumbres en el equilibrio estratégico
01Rusia realizó el 12 de mayo de 2026 una prueba exitosa del misil balístico intercontinental (ICBM) Sarmat, un sistema que el Kremlin y el presidente Vladimir Putin describen como «el más poderoso del mundo» y capaz de portar ojivas nucleares.
02Putin afirmó que el Sarmat puede recorrer más de 35.000 kilómetros, dispara trayectorias balísticas y suborbitales (lo que, según él, amplía su alcance y precisión), y que su carga útil combinada es «más de cuatro veces superior» a la de cualquier misil occidental comparable; además aseguró que el misil es capaz de penetrar sistemas de defensa antimisiles actuales y en desarrollo.
03El Sarmat, clasificado por la OTAN como «Satan II», es el primer ICBM postsoviético catalogado como «superpesado»; su desarrollo arrancó en 2011 y fue diseñado para reemplazar al viejo Voyevoda, superándolo en alcance, peso de lanzamiento y contramedidas para vencer defensas antimisiles.
04El Kremlin dijo que el lanzamiento se realizó con notificación previa y en cumplimiento de «prácticas internacionales existentes»; la agencia rusa TASS informó que Moscú notificó a Estados Unidos sobre el ensayo, y el portavoz Dmitri Peskov calificó el ensayo como un «acontecimiento muy importante para la seguridad del país». La nota de La Tercera añadió que no se habían escuchado reacciones oficiales desde Washington al momento de su publicación.
05Moscú enmarca el desarrollo del Sarmat en un contexto estratégico más amplio: la expiración del tratado New START en febrero de 2026 dejó sin efecto limitaciones sobre los arsenales nucleares de EE. UU. y Rusia, y la retirada previa de Estados Unidos del Tratado de Misiles Antibalísticos (ABM) en 2002 es citada por el Kremlin como motivo para reevaluar y modernizar sus fuerzas estratégicas.
06Altos mandos rusos, como el comandante de las Fuerzas de Misiles Estratégicos Sergei Karakayev, dijeron que los resultados del ensayo confirman las soluciones técnicas empleadas y la capacidad del Sarmat para cumplir especificaciones de combate, y que su despliegue aumentará significativamente las capacidades de las fuerzas nucleares terrestres rusas.
07Analistas independientes recuerdan cautela: Pavel Podvig (Instituto de la ONU para la Investigación sobre el Desarme) consideró realista un despliegue del Sarmat en 2025, pero estimó que no supondrá un cambio significativo en el potencial disuasorio ruso; en paralelo, aunque Moscú y Washington restablecieron un diálogo militar de alto nivel tras la expiración del New START, no hay señales inmediatas de que el tratado vaya a renovarse.
08La cobertura combinada de ambos medios, actualizada el 13 de mayo de 2026 (con La Tercera publicando la versión más reciente), enfatiza tanto las alegaciones rusas sobre las capacidades avanzadas del Sarmat como las preocupaciones sobre la deriva del control de armas y la estabilidad estratégica tras el fin de New START.