Una corte federal ordena retirar el nombre 'Trump' y frena renovaciones, planteando apelaciones y riesgo sobre la programación.
Un juez federal bloqueó el viernes la decisión de la junta del Kennedy Center que había incorporado el nombre del presidente Donald Trump al edificio y autorizó la suspensión del cierre previsto para grandes obras. El juez Christopher Cooper concluyó que la ley que creó el centro lo designa para llevar el nombre de John F. Kennedy y que solo el Congreso puede modificarlo; además ordenó retirar toda señalética y referencias digitales que incluyan a Trump en un plazo de dos semanas y detuvo por ahora el cierre masivo anunciado para julio.
Cooper consideró que la votación de la junta fue “mal informada y aparentemente predeterminada” y aceptó la demanda de la congresista Joyce Beatty y organizaciones de preservación que impugnaron el proceso; el fallo reprocha que la junta no evaluó su obligación estatutaria de mantener programación mientras se realizaran obras. El gobierno y aliados del centro defienden la urgencia de una reparación por daños de agua y equipos obsoletos y aseguran que hay US$257 millones aprobados, pero Roma Daravi, vocera del Kennedy Center, ya anunció que recurrirán la sentencia, mientras que Trump criticó al juez y ordenó al Departamento de Comercio iniciar gestiones para transferir la institución al Congreso.
El próximo hito observable será el recurso de apelación que anuncian los administradores y la ejecución en dos semanas de la orden de retirar las placas y referencias a Trump; en paralelo, la junta deberá reconsiderar cualquier plan de cierre sin afectar la programación. Mientras se resuelven las vías judiciales, el centro mantiene funciones programadas —incluido el acto por el premio Mark Twain en junio— y el pulso entre la conservación del edificio y las decisiones administrativas marcará la siguiente fase.