La corrección eleva déficit y proyecta que la deuda superará 45% del PIB en 2028; se abre investigación interna.
El Ministerio de Hacienda presentó el Informe de Finanzas Públicas 1T26 y anunció que detectó una inconsistencia de alrededor de US$10.700 millones en las proyecciones de deuda publicadas por la administración anterior para 2026-2030. El ajuste desplaza la trayectoria de la deuda hacia niveles que superarían el umbral prudencial del 45% del PIB en 2028 y eleva el déficit efectivo previsto para 2026 a cerca de 2,4% del PIB (2,9% sin medidas). La diferencia emergió durante una auditoría de consistencia realizada por la Dirección de Presupuestos antes de publicar el nuevo informe.
La corrección no es solo un ejercicio contable: modifica la hoja de ruta fiscal que el Ejecutivo debe fijar en el decreto de política fiscal y condiciona la discusión del Presupuesto 2027. Si se confirma, la nueva trayectoria complica el objetivo de converger hacia un balance estructural y aumenta la necesidad de ajustes de gasto o mayores ingresos. Además, la detección motivó una investigación administrativa interna para identificar responsabilidades y robustecer controles.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, presentó el IFP 1T26 y dijo que la brecha entre el deterioro acumulado del balance fiscal y el incremento de la deuda proyectada en el IFP 4T25 no tiene explicación técnica aparente. Quiroz explicó que el IFP previo aumentó déficits por cerca de $13 billones para 2026-2030, pero la deuda proyectada solo reflejó un alza parcial, dejando un faltante equivalente a casi $9,6 billones. Ante ello, anunció una investigación administrativa "para determinar si fue un error o hay otro tipo de elemento" y fijó responsabilidades.
“"Se ha instruido también una investigación interna, de carácter administrativo, para determinar cómo fue que ocurrió aquello, y quién fue el responsable".”— Jorge Quiroz
El director de Presupuestos, José Pablo Gómez, expuso las nuevas trayectorias: la deuda bruta alcanzaría 43,1% del PIB en 2026, subiría a 44,4% en 2027, cruzaría 45,4% en 2028 y llegaría a 46,5% en 2030. Asimismo, el balance efectivo para 2026 se corrigió al alza a cerca de -2,4% del PIB (y -2,9% sin los ajustes ya implementados), mientras que el balance cíclicamente ajustado se deterioró en torno a un punto porcentual respecto del IFP anterior.
Para varios economistas, el informe implica un "sinceramiento" de las cuentas heredadas y una fuerte crítica a los cálculos previos. Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la USS y exsubsecretario de Hacienda, afirmó que el IFP entrante "le pone nota roja a la administración anterior", porque combina una caída en la proyección de ingresos con el reconocimiento de gastos que no estaban reflejados.
“"El primer informe de finanzas públicas del Gobierno de Kast le pone nota roja a la administración anterior, corrigiendo prácticamente todas sus cifras".”— Alejandro Weber
Investigadores advierten que el problema no es solo el nivel de deuda sino la velocidad y la dependencia de ingresos volátiles. Benjamín Villena, del Instituto de Políticas Económicas de la Universidad Andrés Bello, señaló que la recaudación fiscal sigue muy expuesta al precio del cobre y del litio y que la rápida trayectoria de endeudamiento deja al fisco vulnerable ante choques externos o una depreciación del peso.
“"La recaudación fiscal depende excesivamente de ingresos volátiles por commodities para sostener el presupuesto".”— Benjamín Villena
La detección y las postergaciones previas de la publicación generaron inquietud en órganos técnicos. El Consejo Fiscal Autónomo expresó reservas sobre la oportunidad y transparencia de la información y acordó reforzar el monitoreo de las proyecciones. Mientras tanto, Hacienda afirmó que la corrección servirá de base para el decreto de política fiscal que deberá promulgarse en junio.
Existe un choque directo de versiones: el Gobierno y la Dipres sostienen que hubo una inconsistencia técnica que dejó sin contabilizar cerca de US$10.700 millones en la deuda proyectada, mientras que exasesores de la administración saliente replican que la corrección del nuevo Gobierno es incompleta porque omite variables como tipo de cambio proyectado y transacciones "bajo la línea". La discusión se centra en si se trata de un error metodológico o de diferencias legítimas en supuestos.
El próximo hito concreto es la publicación del decreto de política fiscal, cuya firma debe ocurrir en los primeros días de junio y que fijará la meta de balance estructural para el mandato. Al mismo tiempo, la investigación interna de la Dipres deberá entregar resultados y posibles sanciones administrativas; ambas instancias definirán el espacio político y técnico para la discusión del Presupuesto 2027.