Revés para el programa New Glenn que activa investigaciones de la FAA y la atención de la NASA sobre impactos en futuras misiones.
Un cohete New Glenn de Blue Origin explotó la noche del jueves en una plataforma de lanzamiento en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida, durante una prueba de encendido estático. Testigos y videos muestran una gran bola de fuego que sacudió viviendas en Cabo Cañaveral y Cocoa Beach; la empresa informó que no hubo heridos. El ensayo estaba previsto como paso previo a futuros lanzamientos orbitales del vehículo pesado. La anomalía ocurre semanas después de una falla en vuelo que ya mantenía bajo investigación a la FAA.
El accidente pone en riesgo la agenda de lanzamiento de Blue Origin y proyectos asociados, como la red de satélites vinculada a Amazon, y reaviva la investigación abierta por la Administración Federal de Aviación (FAA). La NASA anunció que colaborará en indagaciones para evaluar impactos en misiones próximas y en cargas que dependen de lanzamientos pesados. Además, el episodio complica la competencia comercial con SpaceX en el mercado de transporte orbital. Las autoridades y la empresa enfrentan ahora el desafío de determinar causas y plazos para retomar vuelos.
Blue Origin confirmó en su cuenta en X que durante la prueba de encendido estático del New Glenn se registró una "anomalía" y aseguró que todo el personal fue evacuado y se encuentra a salvo. El estallido ocurrió alrededor de las 21:00 hora local y dejó un columnón de fuego visible desde zonas residenciales cercanas. La compañía agregó que proporcionará más detalles a medida que avance la investigación interna. El ensayo formaba parte de la campaña previa al próximo vuelo del cohete pesado.
“Experimentamos una anomalía durante la prueba de encendido estático de hoy. Todo el personal está a salvo. Proporcionaremos actualizaciones a medida que sepamos más”— Blue Origin
Jeff Bezos, fundador de Blue Origin, publicó en X que todo el personal está contabilizado y que aún es pronto para conocer la causa, pero que la empresa ya trabaja en hallarla. En su mensaje añadió que fue "un día muy duro" y que reconstruirán lo que haga falta para volver a volar. El tono buscó transmitir control operativo mientras se activan revisiones técnicas más profundas. La figura del fundador destaca por su doble rol como líder empresarial y promotor de proyectos satelitales vinculados a Amazon.
“All personnel are accounted for and safe. It’s too early to know the root cause but we’re already working to find it. Very rough day, but we’ll rebuild whatever needs rebuilding and get back to flying. It’s worth it.”— Jeff Bezos
La FAA confirmó que está al tanto de la anomalía y señaló que la prueba no estaba dentro del alcance de las actividades autorizadas por la agencia, además de indicar que no hubo impacto en el tráfico aéreo. Esa observación añade complejidad legal y regulatoria al calendario de vuelos de New Glenn, por cuanto la FAA ya investigaba una falla anterior del 19 de abril que dejó una carga en una órbita incorrecta. La autoridad reguladora tendrá ahora que coordinar inspecciones y posibles restricciones antes de otorgar nuevas autorizaciones.
“This test was not within the scope of the activities authorized by the FAA. No impact on air traffic. Please contact Blue Origin for more information.”— FAA
La NASA informó que trabajará con sus socios para apoyar una investigación exhaustiva de la anomalía y evaluar el impacto en misiones a corto plazo; su administrador hizo ver que desarrollar capacidad de carga pesada es "extraordinariamente difícil". La agencia deberá determinar si hay efectos en programas que requieren lanzamientos pesados, incluida la logística para exploración lunar y proyectos científicos. El involucramiento de la NASA subraya la dimensión pública del incidente, que no solo atañe a lanzamientos comerciales sino a capacidades estratégicas del país. El resultado de esas indagaciones condicionará la reprogramación de misiones.
“Trabajaremos con nuestros socios para apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar el impacto en las misiones a corto plazo y volver a lanzar cohetes”— Jared Isaacman
El próximo hito será la publicación de los resultados preliminares de las investigaciones internas de Blue Origin y las auditorías de la FAA y la NASA sobre la causa técnica del fallo. De allí dependerá la calendarización de nuevos vuelos del New Glenn y el posible impacto en el despliegue de redes satelitales de empresas vinculadas. Observadores vigilarán además cualquier medida regulatoria que pueda alterar la competencia en lanzamientos comerciales en EE.UU.