La amenaza complica debates europeos sobre medidas contra supuesta sobrecapacidad china y condiciona decisiones en próximas cumbres.
El Gobierno chino advirtió este sábado que responderá “con firmeza” a cualquier nueva “restricción discriminatoria” que la Unión Europea decida imponer, tras una reunión interna de la Comisión Europea sobre política comercial celebrada el viernes. Un portavoz del Ministerio de Comercio dijo que Pekín adoptará “medidas efectivas” para salvaguardar sus intereses, en un contexto de fricciones ya palpables por aranceles a vehículos eléctricos, pesquisas sobre ayudas estatales y controles de exportación sobre materias primas. La discusión en el Ejecutivo comunitario fue dirigida por la presidenta Ursula von der Leyen y no produjo decisiones, pero dejó clara la percepción de que la relación económica “no es sostenible”.
La tensión se elevó cuando una cuenta vinculada a la televisión estatal CCTV, Yuyuan Tantian, advirtió en redes que China “responderá de inmediato” si la UE impulsa un instrumento para contrarrestar la supuesta sobrecapacidad industrial china, y mencionó la posibilidad de abrir investigaciones “antidiscriminación” o de seguridad de la cadena de suministro. Pekín rechaza la noción de exceso de capacidad y vincula el déficit comercial europeo a la modernización manufacturera china y a limitaciones energéticas en Europa. Al mismo tiempo crecen las divisiones internas en la UE: Francia e Italia piden medidas más duras, mientras que Alemania, Países Bajos y España reclaman un enfoque práctico que no cierre mercados.
El próximo hito es la continuación del debate en el marco del G7 y en la cumbre de la UE prevista para el 18 y 19 de junio, donde los Veintisiete deben decidir si endurecen herramientas comerciales y legislaciones como la de Aceleración Industrial o medidas sobre redes digitales. Mientras tanto, la UE ya prepara cambios concretos —como la reducción de cuotas de importación de acero que entra en vigor el 1 de julio— y Pekín, por medio de la portavoz de Exteriores Mao Ning y canales estatales, ha advertido que actuará si se impone una “preferencia europea” o se limita el acceso de empresas chinas al mercado único.