Tono conciliador en la cena de Estado, invitación de Trump al 24 de septiembre y la advertencia de Xi sobre una "línea roja" en Taiwán; delegaciones empresariales y acuerdos para una relación estratégica estable
01Los presidentes Xi Jinping y Donald Trump protagonizaron un banquete de Estado en el Gran Salón del Pueblo de Pekín en el marco de la visita oficial del mandatario estadounidense, donde ambos brindaron por la prosperidad bilateral y definieron la relación como especialmente importante.
02Xi propuso un mensaje central de entendimiento: sostuvo que el "gran rejuvenecimiento" de la nación china y el objetivo de "hacer Estados Unidos grande de nuevo" pueden avanzar en paralelo, reforzarse mutuamente y beneficiar al mundo, y afirmó que la relación bilateral es la más importante del planeta.
03Trump respondió en tono igualmente conciliador: habló de un futuro "brillante" y de prosperidad compartida, repasó hitos históricos que vinculan a ambos pueblos y extendió una invitación formal a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, para visitar la Casa Blanca el 24 de septiembre, la primera fecha concreta fijada para una posible visita a Washington.
04Ambas delegaciones acordaron orientar los lazos hacia una "relación estratégica estable y constructiva" para los próximos tres años y los equipos económicos y comerciales anunciaron resultados generales descritos como equilibrados y positivos; en las conversaciones también se abordaron temas globales como Medio Oriente y la guerra en Ucrania.
05Xi lanzó además una dura advertencia sobre Taiwán: avisó que si Estados Unidos cruza la "línea roja" en ese asunto, el manejo inadecuado podría llevar a choques o incluso a un conflicto que pondría en grave peligro la relación entre Pekín y Washington.
06La visita incluyó una destacada delegación empresarial estadounidense: entre los asistentes figuraron altos ejecutivos como Tim Cook (Apple), Jensen Huang (Nvidia) y Elon Musk (Tesla/SpaceX); Trump dijo que los "mejores" empresarios de su comitiva esperan comerciar y hacer negocios con China de manera recíproca.
07La ceremonia de bienvenida incluyó una guardia de honor y una demostración con niños ondeando banderas chinas y estadounidenses; la cena reunió a altos funcionarios y empresarios de ambos países en una puesta en escena destinada a subrayar la relevancia política y económica del encuentro.
08Ambos mandatarios insistieron en la necesidad de evitar la confrontación: Xi reclamó que las dos naciones deben ser socias y no rivales, mantener el respeto mutuo y la coexistencia pacífica para garantizar que la relación "funcione y nunca se eche a perder", mientras Trump enfatizó valores compartidos como trabajo duro, innovación y coraje como base para mayor cooperación.
09Los líderes tenían más actividades programadas para la jornada siguiente antes de la partida de Trump, y la visita —marcada por gestos públicos de cortesía, compromisos económicos y la advertencia sobre Taiwán— dejó señales de una intención mutua de gestionar tensiones mientras se exploran oportunidades comerciales y diplomáticas.