En la primera jornada de la visita oficial de Trump a Pekín, líderes de EE. UU. y China coincidieron en la libre navegación en Ormuz, la oposición a un Irán con armas nucleares y abrieron espacio a cooperación comercial mientras persisten tensiones por Taiwán y otros asuntos estratégicos.
01La primera jornada de la visita oficial del presidente estadounidense, Donald Trump, a Pekín —la primera de un mandatario de EE. UU. desde 2017— incluyó un primer cara a cara con Xi Jinping en el Gran Salón del Pueblo y una cena de gala en la que Trump apostó por un tono de “cooperación” y por construir un futuro próspero basado en intereses económicos y valores compartidos entre ambos pueblos.
02Sobre el estrecho de Ormuz, ambas partes coincidieron en que debe permanecer abierto para garantizar el libre flujo energético mundial; rechazaron la militarización de la vía y cualquier intento de imponer peajes o restricciones al tránsito marítimo. La Casa Blanca señaló además que Xi expresó interés en comprar más petróleo estadounidense para reducir la dependencia china del Golfo Pérsico.
03En materia nuclear, la declaración oficial difundida por la Casa Blanca indica que ambos mandatarios acordaron que Irán “nunca puede tener un arma nuclear”, un punto de concordancia en momentos en que las negociaciones entre Washington y Teherán estaban estancadas.
04La reunión también dejó advertencias sobre Taiwán: Xi reiteró que la independencia de Taiwán y la paz en el estrecho son “incompatibles” y alertó que, si no se gestiona con cuidado, la cuestión podría generar fricciones o incluso conflictos con Washington, posición señalada como el asunto más sensible en la relación bilateral.
05En el plano económico, la Casa Blanca informó que EE. UU. y China se comprometieron a aumentar la cooperación comercial: ampliar el acceso de empresas estadounidenses al mercado chino e incrementar inversiones chinas en la industria estadounidense. A la delegación de Trump se sumaron consejeros delegados de grandes empresas —entre ellas Apple, Nvidia y Tesla—, y en la agenda estuvieron temas como compras agrícolas, control de precursores del fentanilo y la expansión de intercambios económicos.
06La reunión de trabajo duró algo más de dos horas y, aunque dejó señales de acercamiento en ciertos temas clave, no se materializaron grandes acuerdos públicos en esta primera jornada; la cumbre continuó con más encuentros bilaterales y mesas de negociación previstas para los días siguientes.
07El contexto de la cumbre es de alta tensión global: además de las disputas comerciales y tecnológicas entre Washington y Pekín, la visita se produce en un momento marcado por desafíos en Medio Oriente, competencia por la primacía en inteligencia artificial y semiconductores, y preocupaciones por seguridad regional que hacen que cualquier gesto de entendimiento bilateral sea observado con atención internacional.