Acusaciones sobre un censo irregular y fallas en el software ponen en duda el preconteo y abren camino a impugnaciones.
El senador Iván Cepeda y el presidente Gustavo Petro rechazaron este domingo los resultados preliminares del escrutinio en Colombia, tras la jornada electoral que dejó a Abelardo De la Espriella como el más votado. El conteo difundido por la Registraduría sitúa a De la Espriella con más de 10,3 millones de votos y a Cepeda con 9,6 millones, lo que deriva en una segunda vuelta el 21 de junio. Cepeda dijo que no reconocerá los resultados hasta verificar supuestas irregularidades en el censo y en actas de mesas, mientras Petro anunció que sólo aceptará el escrutinio que emitan los jueces de la República.
Las objeciones transforman un conteo preliminar —que las autoridades describen como informativo— en una crisis de legitimidad que puede definir el acceso a la Presidencia. Si las impugnaciones prosperan ante los jueces, el resultado oficial podría cambiar; si no, la polarizada campaña avanzará hacia la segunda vuelta. En medio están observadores, partidos y el sistema informático señalado por Petro, lo que aumenta la presión sobre la Registraduría y los tribunales electorales.
La Registraduría Nacional difundió el preconteo tras el cierre de urnas, que ubica a Abelardo De la Espriella como el candidato más votado con 10.351.548 votos (43,73%) y a Iván Cepeda segundo con 9.683.743 votos (40,91%), resultado que obliga a una segunda vuelta el 21 de junio. La entidad aclaró que esos números son informativos y que el escrutinio oficial estará a cargo de comisiones presididas por jueces. Las autoridades electorales llamaron a la calma mientras se procesan impugnaciones y actas para el conteo definitivo.
Gustavo Petro, presidente saliente, anunció en redes que no acepta el preconteo y condicionó su reconocimiento a los resultados que dictaminen los jueces en el escrutinio. El mandatario afirmó que el software usado en el conteo presentó variaciones en los algoritmos y que habría dos censos distintos, uno oficial y otro con miles de registros adicionales. Petro planteó que sólo los actos de escrutinio judicial tendrán validez legal para él.
“Como presidente no acepto los resultados del preconteo”— Gustavo Petro
Iván Cepeda señaló ante sus seguidores que no reconocerá los resultados hasta que se verifique lo que describió como un "desfase" en el censo electoral y actas impugnadas en varias mesas. El candidato del Pacto Histórico dijo que el monto del desfase alcanzaría «885.000 personas» y denunció «votaciones atípicas» en mesas vigiladas por sus testigos. Cepeda insistió en que su movimiento es la principal fuerza política y anunció que esperará a los procesos de verificación antes de pronunciarse definitivamente.
“Hay un desfase que queremos verificar en torno al censo electoral, y ese no es cualquier desfase: estamos hablando de 885.000 personas”— Iván Cepeda
Políticos de la oposición denunciaron que la postura de Petro busca desconocer la voluntad popular y llamaron a defender la institucionalidad. Daniel Briceño, concejal y congresista electo del Centro Democrático, afirmó que no permitirán que el presidente "se quede en el poder a toda costa" y pidió unidad entre los demócratas para rechazar intentos de fraude. Exmandativos y legisladores de distintas bancadas expresaron preocupación por la disputa pública sobre el conteo.
“Petro quiere quedarse en el poder a toda costa”— Daniel Briceño
Fuentes difieren en cifras y en la naturaleza de las irregularidades: Petro habló de un censo «con 800.000 personas adicionales», mientras que Cepeda mencionó 885.000 cédulas supuestamente irregulares. Las autoridades electorales sostienen que el preconteo es informativo y no vinculante, y varios de los señalamientos sobre el software y la supuesta intervención externa aún no cuentan con evidencia pública decisiva.
El próximo hito será el escrutinio oficial que realicen las comisiones presididas por jueces de la República, donde se revisarán actas e impugnaciones y se consolidará el resultado. Si persisten las objeciones, seguirán recursos ante tribunales electorales; mientras tanto, la campaña continúa rumbo a la segunda vuelta del 21 de junio.