El alza, centrada en mujeres y jóvenes, complica la agenda laboral del Gobierno y agrava la informalidad creciente.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que la tasa de desocupación en Chile llegó a 9,1% en el trimestre móvil febrero-abril de 2026, el mayor registro desde abril-junio de 2021. Ese total equivale a 944.794 personas desocupadas, mientras que en el período se crearon 68.299 empleos. La fuerza de trabajo creció 1,0% anual, por encima del avance de 0,7% de las personas ocupadas. El INE publicó los resultados acompañados de una tabla y un tuit oficial que resumen los principales indicadores.
La noticia importa porque el alza no es homogénea: la desocupación femenina escaló a 10,5% y la juvenil llegó a 22,8%, mientras la ocupación informal subió hasta 26,8%. El resultado refleja una entrada masiva de personas a la fuerza laboral que no fue absorbida por empleos formales, tensando ingresos y protección social. El Gobierno calificó el registro como un “drama social” y anunció medidas legislativas, pero los datos exigen respuestas de corto y mediano plazo. Además, el fenómeno complica la meta de reactivar crecimiento tras meses de estancamiento.
El INE precisó que el aumento de la desocupación respondió a que la fuerza de trabajo creció 1,0% anual, mientras que las personas ocupadas lo hicieron en 0,7%. En números absolutos, el organismo reportó 10,37 millones de personas en la fuerza laboral y 9,43 millones ocupadas. La tasa de participación se ubicó en 62,3% y la tasa de ocupación en 56,7%, sin variación interanual en esta última. El INE también publicó el dato ajustado estacionalmente, que situó el desempleo en 8,9%.
La contracción del empleo formal y el crecimiento de la ocupación informal aparecen como rasgos destacados del trimestre. La tasa de ocupación informal subió a 26,8% en el país, con 2,52 millones de personas en esa condición, y entre las mujeres alcanzó 28,6%. El número de horas efectivas trabajadas cayó 0,2% anual y el promedio semanal se redujo a 36,2 horas, según el informe. Sectores como salud, manufactura y actividades profesionales explicaron parte del aumento de ocupados.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, vinculó el dato con un problema estructural y calificó la cifra como “un auténtico drama social” que afecta a casi 950 mil personas. Mas sostuvo que el país arrastra una década de estancamiento y presentó el proyecto de Reconstrucción Nacional como el primer paso para recuperar crecimiento y empleo. En su evaluación regional, destacó que la Región Metropolitana mostró una tasa de 9,7%. Sus declaraciones fueron reproducidas por la vocería del Ejecutivo.
“un auténtico drama social”— Daniel Mas
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, pidió medidas inmediatas y dijo que las cifras "exigen actuar con urgencia". Rau alertó además por la calidad del empleo: afirmó que, si bien hubo 68.299 empleos creados, se destruyeron puestos formales y aumentó la informalidad, con un fuerte impacto en los jóvenes. Anunció que el Gobierno incorporará indicaciones al proyecto de Sala Cuna Universal antes del 15 de junio como una medida para favorecer la inserción laboral femenina. Sus declaraciones subrayaron la urgencia política tras los números del INE.
“actuar con urgencia”— Tomás Rau
La brecha de género en desempleo se amplió: la tasa femenina subió a 10,5% mientras que la masculina cayó a 8,0%, ampliando la diferencia a 2,5 puntos porcentuales. El incremento de la fuerza laboral femenina (2,1%) superó al avance de las mujeres ocupadas (1,3%), lo que explica parte del deterioro en empleo femenino. Además, el desempleo juvenil alcanzó 22,8%, con 28% en mujeres jóvenes, un foco de riesgo social y de pérdida de capital humano. Estos datos presionan sobre políticas de cuidado, formación y empleo formal.
Existe tensión entre la lectura oficial y la interpretación de los datos: el ministro Tomás Rau afirmó que, pese a creación neta, se destruyeron empleos formales y aumentó la informalidad, mientras que el INE y algunos reportes enfatizan que hubo una creación neta de 68.299 puestos en el trimestre. La diferencia radica en el enfoque —saldo neto versus calidad y composición del empleo— y en cómo se contabilizan las transformaciones entre formalidad e informalidad.
El próximo hito será la tramitación de las indicaciones al proyecto de Sala Cuna Universal antes del 15 de junio, anunciada por el Ministerio del Trabajo, y la reacción legislativa al plan de Reconstrucción Nacional. Al mismo tiempo, el mercado esperará el próximo informe del INE para ver si la tendencia de mayor informalidad y desempleo femenino se consolida o revierte.