Visita de Estado a Pekín con una vasta delegación de 'big tech' y sectores estratégicos; China ofrece mayor acceso y la agenda incluye comercio, semiconductores e IA
01El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició una visita de Estado a Pekín (miércoles a viernes) en la que adelantó que su primera solicitud a Xi Jinping será que “abra” China a las empresas estadounidenses que integran la delegación que lo acompaña: “Le pediré al presidente Xi, un líder de extraordinaria distinción, que ‘abra’ China para que estas personas brillantes puedan obrar su magia y ayudar a llevar a la República Popular a un nivel aún más alto”, publicó Trump en Truth Social.
02La comitiva empresarial que viajó con Trump está compuesta por más de una docena de altos ejecutivos de sectores tecnológicos, financieros, aeroespaciales y agroexportadores: entre ellos Tim Cook (Apple), Elon Musk (Tesla/SpaceX), Jensen Huang (Nvidia), Dina Powell McCormick (Meta), Kelly Ortberg (Boeing), David Solomon (Goldman Sachs), Larry Fink (BlackRock) y otros líderes de Visa, Mastercard, Qualcomm, Micron e Illumina, conformando lo que la Casa Blanca y la prensa describieron como un “dream team” corporativo.
03Hubo controversia sobre la participación de Jensen Huang (Nvidia): varios medios dijeron inicialmente que no estaba invitado, pero finalmente se sumó a la delegación —según las crónicas, incluso abordó el Air Force One tras una escala— y Trump criticó a CNBC por informar lo contrario, calificando esa cobertura como "fake news".
04Desde la contraparte china, y según la agencia estatal Xinhua recogida por la prensa, Xi Jinping expresó que las empresas estadounidenses han participado en la reforma y apertura de China, manifestó la bienvenida a mayor cooperación y aseguró que habrá oportunidades más amplias para esas compañías; la delegación fue presentada a Xi uno por uno y los empresarios expresaron su deseo de profundizar operaciones en el mercado chino. Washington también afirmó que las partes discutieron formas de ampliar el acceso al mercado chino y aumentar la inversión bilateral.
05La agenda bilateral incluye asuntos tecnológicos sensibles: en el caso de los semiconductores, la cobertura menciona que la administración estadounidense permitió previamente exportaciones limitadas del chip de IA H200 de Nvidia a China bajo condiciones de seguridad, mientras que los modelos más avanzados quedaron fuera. Ese esquema, y la discusión sobre el acceso a chips y otras tecnologías, es parte central de la competencia estratégica entre ambas potencias.
06Además de comercio y acceso a mercados, Estados Unidos y China abordaron cooperación en inteligencia artificial: según fuentes citadas, el secretario del Tesoro Scott Bessent dijo que ambos países colaborarán en un protocolo de seguridad sobre mejores prácticas en IA para impedir que actores no estatales accedan a modelos sensibles.
07La visita también persigue oportunidades comerciales concretas: fuentes y analistas han señalado la posibilidad de grandes contratos, entre ellos un potencial pedido masivo de aviones 737 Max para Boeing (se habló de cifras destacadas), motivo por el cual la presencia del CEO de Boeing es especialmente relevante; el anuncio de la lista de ejecutivos ya provocó reacciones en los mercados, con subidas en acciones vinculadas a los nombres incluidos.
08La incorporación de Dina Powell McCormick —recientemente nombrada presidenta y vicepresidenta de Meta— a la delegación subraya la importancia de la infraestructura digital y la IA en la agenda: Powell, con trayectoria en Goldman Sachs y experiencia en altos cargos del gobierno estadounidense, puede ser clave para las conversaciones sobre inversión en infraestructura computacional y las relaciones de Meta con el mercado chino, donde la compañía enfrenta restricciones.
09En conjunto, la visita de Trump con una delegación empresarial de alto perfil simboliza un intento de acercamiento pragmático: busca alinear intereses comerciales y tecnológicos, negociar mayor acceso para empresas estadounidenses y avanzar en protocolos de seguridad para tecnologías sensibles, todo en un contexto geopolítico marcado por la rivalidad en IA, semiconductores y la situación regional (incluyendo Taiwán). El resultado de las conversaciones y eventuales acuerdos comerciales y regulatorios podría influir en la dinámica tecnológica y económica global.