La medida entra en vigor el 1 de junio tras una orden de la Comunidad Andina; comerciantes fronterizos reclaman apoyo para recuperarse.
El Gobierno de Ecuador oficializó la eliminación del arancel del 100% a las importaciones procedentes de Colombia, efectiva desde el 1 de junio, mediante una resolución del Servicio Nacional de Aduana (Senae). La decisión ocurre después de cuatro meses de escalada arancelaria bilateral que incluyó cortes de electricidad y restricciones fronterizas. La medida fue anunciada por el presidente Daniel Noboa y aplicada por la autoridad aduanera ecuatoriana. El restablecimiento busca devolver la normalidad al paso de mercancías por el puente de Rumichaca.
La eliminación llega tras una orden de la Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN) que exigió a ambos países retirar las medidas comerciales que, según el organismo, vulneraban el Acuerdo de Cartagena. La guerra comercial comenzó en enero cuando Ecuador impuso una 'tasa de seguridad' y ambos gobiernos siguieron con represalias. El levantamiento de los gravámenes no soluciona las pérdidas acumuladas en las zonas fronterizas ni las tensiones diplomáticas entre Quito y Bogotá.
La eliminación del arancel fue formalizada en una resolución del Servicio Nacional de Aduana (Senae) que anula la tasa del 100% aplicada a mercancías que provengan u sean originarias de Colombia. La resolución entró en vigencia el 1 de junio y se publicó como medida administrativa para restablecer las condiciones del comercio bilateral. El anuncio técnico se da después de semanas de barreras a la importación y controles diferenciados en pasos fronterizos. Autoridades aduaneras esperan normalizar los trámites en Rumichaca y otros pasos principales.
La disputa comercial se abrió cuando el presidente Daniel Noboa impuso en enero una 'tasa de seguridad' que escaló desde 30% hasta 100% en mayo, por lo que justificó la medida como presión frente a lo que calificó insuficiente acción contra el narcotráfico en la frontera. Quito también elevó tarifas por el transporte de crudo y Bogotá respondió con gravámenes diferenciados y el corte temporal de la interconexión eléctrica. El conflicto tensó relaciones diplomáticas y pasó por declaraciones públicas de ambos mandatarios.
“"Desde el primero de junio tendrán levantada la tasa de seguridad y habrá cero por ciento de tasa de seguridad"”— Daniel Noboa
La Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN) ordenó a inicios de mayo a Ecuador y Colombia retirar los aranceles dentro de un plazo de diez días hábiles y ofreció facilitar mesas técnicas para dirimir las diferencias por la vía diplomática. Ecuador presentó recursos de reconsideración contra esa orden y Colombia elevó reclamos por medidas que calificó de restricción al comercio. La secretaría indicó que tramitará esos recursos conforme a los plazos y procedimientos del organismo.
La Cancillería de Colombia rechazó la presentación del levantamiento de aranceles como una concesión unilateral del mandatario ecuatoriano y advirtió que la decisión responde a las órdenes de la CAN, calificando la versión de Quito como un intento de atribuirse un gesto de 'buena voluntad'. En su comunicado, la cartera aseguró que la intervención de un jefe de Estado en el proceso electoral colombiano podría afectar la soberanía y el normal desenvolvimiento democrático.
“"Esta intromisión de un mandatario extranjero en el devenir democrático de otro Estado constituye una flagrante conculcación del principio de no intervención"”— Cancillería de Colombia
Comerciantes de la frontera celebraron la medida pero pidieron apoyo para recuperarse tras cuatro meses de pérdidas. Óscar Obando, presidente del Comité Gremial de Trabajadores de la Frontera en Ipiales, dijo: "Lo recibimos con mucha alegría, con mucho optimismo de nuevamente restablecer el comercio internacional". En Tulcán, dirigentes empresariales reclamaron préstamos blandos y compensaciones para reponer capital de trabajo y atender deudas acumuladas.
“"Lo recibimos con mucha alegría, con mucho optimismo de nuevamente restablecer el comercio internacional"”— Óscar Obando
Las versiones difieren sobre la razón del levantamiento: el presidente Noboa lo atribuye a un acuerdo con el candidato Abelardo de la Espriella, mientras que la Cancillería de Colombia y la Secretaría General de la CAN sostienen que la medida responde a órdenes del organismo regional y al cumplimiento del acuerdo comunitario. Además, Quito presentó recursos administrativos contra la orden de la CAN, lo que mantiene abiertas vías legales y diplomáticas para dirimir la disputa.
El próximo hito será la resolución de los recursos presentados ante la Secretaría General de la CAN y el despliegue de medidas de apoyo económico para los comerciantes fronterizos. Además, la relación bilateral y las consultas diplomáticas permanecerán bajo observación mientras Bogotá y Quito siguen negociando condiciones comerciales y energéticas.