Desde nuevos bombardeos en el sur del Líbano hasta restricciones a ONG, leyes de pena de muerte y disputas diplomáticas y mediáticas, la situación regional sigue marcada por violencia, limitaciones humanitarias y crecientes fricciones políticas.
01Bombardeos en el sureste del Líbano dejaron al menos 13 muertos —entre ellos un niño— y 14 heridos, según el Ministerio de Sanidad libanés. El ataque alcanzó las localidades de Nabatiye, Jebchit y Kfar Dunin; en Nabatiye, Israel habría atacado directamente a un equipo de la Defensa Civil causando la muerte de dos sanitarios, según las autoridades libanesas. Las delegaciones de Líbano e Israel se reunirán en Washington en el tercer encuentro desde que se reanudaron los enfrentamientos entre el ejército israelí y Hezbolá el 2 de marzo, en un contexto en el que los ataques en Líbano han causado miles de víctimas desde entonces, de acuerdo con el recuento oficial libanés.
02La Junta de Paz para Gaza, dirigida por Nickolai Mladenov, afirmó que existe un alto el fuego que “se mantiene” pero que está “lejos de ser perfecto”, con violaciones diarias —algunas graves— y una estabilidad relativa en el enclave. Mladenov celebró que las armas “hayan callado casi por completo” en Gaza, pero recalcó que el desarme de las milicias palestinas no es negociable en el proceso propuesto por la administración estadounidense y exigido por la resolución 2803 del Consejo de Seguridad. Por su parte, el portavoz de Hamás, Basem Naim, criticó duramente a Mladenov, afirmando que “no es digno de estar al frente” de una administración de transición para Gaza.
03La Organización Mundial de la Salud reconoce una “cierta mejoría” en las evacuaciones médicas y en el acceso de ayuda humanitaria hacia Gaza, pero advierte que aún no existe un “acceso total”. Tedros Adhanom señaló problemas persistentes en la entrada de medicamentos y precisó que harían falta unos 600 camiones diarios para cubrir las necesidades básicas; además manifestó la grave degradación de las infraestructuras sanitarias, con muchos hospitales “prácticamente desaparecidos”.
04Israel ha revocado las licencias de 37 ONG internacionales que operan en Gaza y Cisjordania —entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF) y Cáritas— alegando que empleados de algunas de esas organizaciones estuvieron involucrados en actividades terroristas y que no entregaron información completa sobre su personal. La medida fue calificada por la ONU como “intolerable” y parte de un “patrón de restricciones ilegítimas al acceso humanitario”. Las organizaciones afectadas deben cesar actividades antes de plazos fijados por el Gobierno israelí.
05Médicos Sin Fronteras advirtió que la retirada de ONG sanitarias de Gaza tendrá consecuencias “devastadoras”: la organización presta apoyo a cerca de una de cada cinco camas hospitalarias del enclave y participa en aproximadamente uno de cada tres partos. MSF rechazó las acusaciones del Gobierno israelí, dijo que nunca contrataría a personas implicadas en actividades militares, y expresó preocupación por el requisito de compartir datos personales del personal palestino con las autoridades israelíes, especialmente tras la muerte de 15 miembros de MSF por acciones de las fuerzas israelíes, según la organización.
06En el plano legal y político interno, la Knéset aprobó un proyecto de ley que permite imponer la pena de muerte a palestinos condenados por su participación en los ataques del 7 de octubre de 2023. Organizaciones como Adalah estiman que entre 300 y 400 detenidos podrían quedar sujetos a esta norma; expertos y ONG han advertido que los procedimientos del tribunal militar y la combinación civil-militar plantean riesgos para garantías fundamentales como la presunción de inocencia y la independencia judicial.
07La retórica oficial de algunos dirigentes israelíes alimenta tensiones adicionales: el ministro de Cultura Miki Zohar afirmó que Gaza “también es nuestra” y describió a los palestinos que viven allí como “huéspedes” a quienes se les permite residir “hasta cierto punto”, declaraciones emitidas en el marco de debates sobre financiación pública a producciones culturales que critican al Ejército. Ese discurso se suma a las medidas legislativas y de seguridad que incrementan la polarización regional y la percepción de exclusión entre la población palestina.
08El Gobierno de Israel también anunció que demandará por difamación a The New York Times tras la publicación de una columna de Nicholas Kristof que detalla presuntos abusos sexuales y humillaciones perpetradas contra palestinos por parte de soldados, colonos y carceleros. La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu calificó el artículo como “una de las mentiras más horribles y distorsionadas”, mientras que organizaciones de derechos humanos como B’Tselem y Médicos por los Derechos Humanos, y Amnistía Internacional, han documentado denuncias similares sobre abusos y maltratos.
09La convergencia de dinamitación humanitaria (acceso parcial a ayuda, cierre de ONG), presión internacional por el desarme de milicias, nuevas leyes punitivas y episodios de violencia transfronteriza (como los bombardeos en el Líbano) deja a la región en un punto frágil: las conversaciones diplomáticas —incluyendo las reuniones en Washington entre delegaciones— y las apelaciones de organismos internacionales sobre el acceso humanitario aparecen como vías críticas para aliviar la crisis, pero enfrentan resistencias políticas, judiciales y de seguridad que complican la implementación de soluciones sostenibles.