Los golpes reabren tensiones sobre la frágil tregua, la ayuda marítima y la reclamación de control sobre Gaza.
El ejército israelí informó que este martes mató en la Franja de Gaza a Mohammed Odeh, a quien acusa de ser uno de los artífices del ataque del 7 de octubre de 2023. La acción, anunciada por el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz, dejó al menos seis muertos y más de veinte heridos, según autoridades sanitarias de Gaza. Odeh habría asumido la jefatura militar de la organización tras la muerte de su antecesor Iss al-Din al-Haddad hace dos semanas, también por un ataque israelí. La operación ocurre en un contexto en que la tregua mediada por Estados Unidos, vigente desde octubre de 2025, sigue siendo frágil y sujeta a incidentes bilaterales y marítimos.
Los golpes dirigidos a la cúpula militar de Hamas responden a la estrategia declarada del Gobierno israelí de perseguir a los responsables del ataque de 2023, pero complican la implementación del acuerdo de alto el fuego. Al mismo tiempo, la marina israelí ha interceptado en aguas internacionales una flotilla de ayuda —la Global Sumud Flotilla— que intentaba romper el bloqueo, lo que reaviva disputas legales y diplomáticas. En Gaza y entre los países que patrocinan la tregua crece la presión por respuestas políticas formales, mientras que grupos regionales afines a Hamas han intensificado fuego de represalia.
El anuncio del Gobierno israelí identificó a Mohammed Odeh como "uno de los artífices" del ataque del 7 de octubre de 2023 y dijo que había asumido el mando militar tras la muerte de Iss al-Din al-Haddad. Autoridades sanitarias en Gaza reportaron al menos seis muertos y más de veinte heridos en el bombardeo que lo alcanzó; un miembro de su familia confirmó su fallecimiento a la agencia Reuters. La operación se suma a una serie de bajas en la cúpula de las Brigadas al-Qassam desde octubre de 2023, en línea con la política declarada por Tel Aviv.
El ministro de Defensa Israel Katz felicitó a las fuerzas de seguridad y al servicio de inteligencia interno por la operación, describiendo la acción como un castigo dirigido a quienes participaron en el ataque de 2023. Katz declaró que habían "enviado a Odeh hacia sus compañeros a las profundidades del infierno", en una expresión repetida por funcionarios israelíes para subrayar la línea dura del Ejecutivo. La Casa del Gobierno presenta estas acciones como parte de la rendición de cuentas por el ataque que dejó centenares de muertos en Israel.
“"lo hemos enviado a sus compañeros a las profundidades del infierno"”— Israel Katz
En paralelo, la marina israelí interceptó en mayo la "Global Sumud Flotilla", que zarpó desde Turquía con intención de llevar ayuda a Gaza; reportes de los activistas muestran abordajes y detenciones en alta mar. El Ministerio de Exteriores de Israel justificó la acción y dijo que "Israel no permitirá ninguna violación del bloqueo legal de la Franja de Gaza", sosteniendo que las flotillas persiguen provocación política más que ayuda humanitaria. Varios países de la UE cuestionaron si la detención en aguas internacionales se ajusta al derecho internacional, agudizando la disputa diplomática.
“"Israel no permitirá ninguna violación del bloqueo legal de la Franja de Gaza"”— Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel
Hamas reaccionó con dureza a las declaraciones del primer ministro sobre ampliar el control territorial en Gaza: su portavoz Hazem Qasem acusó a la Junta de Paz y a su director ejecutivo, Nicolai Mladenov, de silencio cómplice y dijo que las palabras de Netanyahu "constituyen una violación del plan de alto el fuego y del acuerdo". En su nota pública, Hamas pidió a los 28 países de la Junta de Paz que se pronuncien y actúen contra lo que califica como políticas de ocupación y desplazamiento. La disputa política intensifica la presión sobre los garantes internacionales del acuerdo de 2025.
“"Condenamos el silencio de la Junta de Paz y de su director ejecutivo, Nicolai Mladenov"”— Hazem Qasem
Las maniobras militares, los ataques selectivos y las interceptaciones marítimas se producen en un escenario regional más amplio: tanto Israel como grupos aliados de Hamas en el Líbano han incrementado ataques y represalias que mantienen activo el riesgo de escalada. Las cifras sobre víctimas y control territorial difieren entre las partes y no pueden verificarse de forma independiente, lo que complica las respuestas humanitarias y diplomáticas sobre el terreno. Organizaciones internacionales y gobiernos regionales observan de cerca cada incidente por su posible efecto en la estabilidad de la tregua.
Hay discrepancias palpables: Israel defiende la legalidad del bloqueo y las operaciones en alta mar, mientras que varios países de la UE ponen en duda su conformidad con el derecho internacional. Hamas y su portavoz califican la orden de Netanyahu de ampliar el control territorial como una violación del alto el fuego, y las cifras de víctimas divulgadas por las partes no han podido ser verificadas de forma independiente.
El próximo hito serán las reacciones formales de la Junta de Paz de 28 países y la posición que adopte su director ejecutivo Nicolai Mladenov ante la orden de Netanyahu. Al mismo tiempo, será observable si nuevas flotillas intentan romper el bloqueo o si Israel realiza más operaciones selectivas que pongan a prueba la continuidad del alto el fuego.